Bibliography +
Espinós, Adela; Orihuela, Mercedes y Royo Villanova, Mercedes, El "Prado disperso". Cuadros depositados en Madrid. IV, Boletín del Museo del Prado, II, 1981, pp. 72.
Pérez Sánchez, Alfonso E., Patrimonio artístico de la Universidad Complutense de Madrid: inventario, Universidad Complutense, Madrid, 1989, pp. 244.
Díez, José Luis (dir.), Pintura del Siglo XIX en el Museo del Prado: catálogo general, Museo Nacional del Prado, Madrid, 2015, pp. 324.
G. Navarro, Carlos, Invitadas. Fragmentos sobre mujeres, ideología y artes plásticas en España (1833-1931), Museo Nacional del Prado, Madrid, 2020, pp. 381 nº 118.
González Tornel, Pablo (dir), Antonio Muñoz Degraín: el paisaje de los sueños / el paisatge dels somnis, Generalitat Valenciana, Valencia, 2024, pp. nº49.
G. Navarro, Carlos, 'Flora López Castrillo. Marina', Patrimonio histórico-artístico de la Universidad Complutense de Madrid, Madrid, 2024, pp. p260-p261.
Displayed objects +
Kithara:
En el registro inferior derecho de la composición se representa una cítara clásica posada en la arena y rodeada de flores, con caja de resonancia circular y dos brazos abiertos. Entre los brazos se ve el yugo en el que se sujetan las cuerdas, cuyo número no se distingue. La morfología del instrumento sigue el modelo de la cítara clásica, con caja de resonancia de madera y una base con la que se puede sostener en vertical. La cítara se diferencia de la lira en que las partes del instrumento están acopladas como si fueran de una misma pieza, caja de resonancia, brazos y yugo, mientras que en la lira suelen ser de materiales distintos y desmontables. El número de cuerdas de la cítara clásica solía ser de siete (Proyecto Iconografía Musical, U.C.M.).
La cítara es un derivado de la lira y fue el instrumento preferido de los músicos profesionales.