En el siglo 17, algunos artistas pensaban que los objetos y plantas los había creado Dios y que Dios estaba presente en todas las cosas.
En este cuadro, el cordero representa a Jesucristo cuando sabe que va a ser sacrificado en la cruz.
El cordero del cuadro está tranquilo y calmado igual que Jesucristo cuando iba a morir.
El nombre del cuadro es Agnus Dei.
Es una expresión en latín que significa Cordero de Dios.
Esta expresión se utiliza en la religión cristiana para hablar de que Jesucristo se sacrificó al morir en la cruz para salvar a todas las personas.