Cuando miras la cabeza de caballo de frente destaca porque es muy delgada y está girada a la izquierda.
Cuando miras la cabeza por el lado, puedes observar que el cuello es ancho y tiene esculpidos músculos fuertes.
La escultura tiene algunos restos de pintura original.
La escultura tiene el tamaño de una cabeza de caballo real.
Los expertos creen que la cabeza formaba parte de una gran escultura de un caballo completo.
Según las medidas de la cabeza, el caballo completo debía medir más de 2 metros.
También creen que esta escultura de caballo estaba en el frontón de un templo griego.
El frontón es la parte que se encuentra sobre las columnas principales que hay a la entrada de un templo.
Los antiguos griegos decoraban los frontones con esculturas de animales y personas.
Además, piensan que el frontón estaba decorado con un grupo de esculturas formado por varios caballos que tiraban de un carro.
Estos carros tirados por caballos se llaman cuadrigas.
El caballo tiene una marca en el lado izquierdo del cuello.
Esta marca es un surco producido porque el caballo llevaba unas riendas de metal.
Esas riendas están perdidas en la actualidad.
Debajo del cuello tiene otra marca que indica que estaba unido a otra escultura de otro caballo que estaba a su lado.
La cabeza del caballo también tiene un agujero en la parte de arriba.
Los expertos creen que este agujero servía para introducir un pincho de metal.
De esta forma, los pájaros no podían posarse sobre el caballo y estropear la escultura.
Estas marcas, surcos y agujeros son importantes para confirmar que la cabeza de caballo es una obra auténtica de la Antigua Grecia.