El descendimiento es el momento en que bajan a Jesucristo de la cruz después de morir para llevarle a su tumba.
El cuerpo sin vida de Jesucristo está en el centro sujeto por 3 hombres.
Subido a una escalera está un joven criado, vestido con una chaqueta larga de color azul.
Debajo de él están 2 hombres que le sujetan los brazos y las piernas.
El que sujeta los brazos es Nicodemo, un jefe judío.
El que sujeta las piernas es José de Arimatea, el hombre rico que enterró a Jesucristo.
La figura de Jesucristo todavía tiene puesta la corona de espinas.
Su barba es escasa y tiene uno de sus ojos un poco abierto.
De la herida del costado cae sangre hasta la pierna.
El paño que le cubre es un velo muy transparente.
El pintor pintó la sangre para que se viera por debajo del paño.
Debajo, la Virgen María está desmayada en una postura parecida a la de Jesucristo.
La sujetan san Juan Evangelista y su hermana María Salomé.
Detrás de san Juan, llora María Cleofás, que era otra hermana de la Virgen María.
En la parte derecha del cuadro, María Magdalena tiene las manos entrelazadas y tiene la espalda doblada para mostrar su dolor.