El Parnaso era el monte donde vivía Apolo, el dios del sol, las artes y las letras, según la mitología de los antiguos griegos y romanos.
La mitología es el conjunto de historias sobre los dioses, héroes y tradiciones propias de un pueblo o cultura.
Este cuadro representa ese lugar mitológico, donde Apolo vivía con las 9 musas.
Las musas eran diosas hijas de Zeus, el más poderoso de todos los dioses griegos.
Ellas protegían las ciencias y las artes e inspiraban a los artistas en su trabajo.
Apolo está en el centro, es el hombre joven rubio con el pelo largo.
Lleva en la cabeza una corona de laurel y tiene el pecho descubierto.
En una mano tiene una copa de néctar, que era la bebida sagrada de los dioses.
Apolo se la ofrece a un poeta arrodillado, que recibe también una corona de laurel de la musa Calíope, que inspiraba la poesía épica, es decir, la poesía de héroes.
Es posible que este personaje arrodillado ante Apolo sea el poeta griego Homero.
Este poeta es el autor de la Ilíada y de la Odisea que tienen como protagonistas a los héroes griegos Aquiles y Ulises.
Al lado de Apolo y la musa Calíope están las otras 8 musas que inspiraban el resto de las artes.
La mujer joven desnuda que está recostada sobre un manto azul simboliza a la Fuente Castalia del monte Parnaso.
Poussin pinta a la mujer como si fuera la fuente de la que brota el agua, por eso, apoya sus manos sobre cántaros metálicos.
Los artistas y los poetas se lavaban con el agua de esta fuente para purificarse antes de entrar en el templo de Apolo.
Su agua les ayudaba a inspirarse en su trabajo.
El resto de los personajes a izquierda y derecha del cuadro son poetas y sabios de la Antigüedad.
Todos llevan sus obras para ofrecérselas a Apolo.
Los niños con alas son los amorcillos.
Unos vuelan alrededor de la escena y otros ofrecen el néctar a los artistas.