Este cuadro muestra la oficina de una pareja de cambistas de Flandes.
Los cambistas eran antiguos banqueros que prestaban dinero.
En la escena, el hombre pesa una moneda con una balanza y la mujer espera el resultado.
Ella apoya sus dedos en el libro de registro, donde anota todas las entradas y salidas de dinero.
La mesa está llena de monedas y las estanterías están cargadas de papeles revueltos.
El pintor ha firmado y escrito la fecha en la hoja que está sobre el hombro del cambista.
Marinus retrata a los personajes en una escena de su día a día, pero le da también un significado de crítica.
Por una parte, el pintor muestra al hombre y a la mujer como dos personas deseosas de acumular riquezas y que disfrutan con sus ganancias.
Por otra parte, su forma de vestir lujosa y exagerada muestra su deseo de aparentar riqueza.