San Hermenegildo fue un príncipe, hijo del rey visigodo Leovigildo.
La religión de su familia era el arrianismo pero san Hermenegildo se convirtió a la religión católica.
El arrianismo es una religión que cree que Jesucristo no era divino.
Los católicos sí creen que Jesucristo es divino.
San Hermenegildo se enfrentó a su padre, que no estaba de acuerdo con que cambiara de religión.
Como castigo, su padre lo encarceló y le cortó la cabeza.
Antes de morir, san Hermenegildo se negó a recibir la comunión de un obispo del arrianismo.
La Iglesia católica lo reconoció como mártir, es decir, como una persona que sufre y muere por defender su religión o sus ideas.
En el cuadro, san Hermenegildo está rodeado de ángeles que llevan objetos que representan la vida del santo.
Por ejemplo, un ángel lleva el hacha con la que lo decapitaron.
En la parte de abajo del cuadro hay 2 hombres.
El hombre que lleva la armadura es su padre.
A su lado, está el obispo del arrianismo.
El cuadro tiene un efecto de luz que ilumina a san Hermenegildo y oscurece al rey Leovigildo y al obispo.
Este contraste de luz y la forma en la que están situadas todas las figuras servían para que el cuadro destacara cuando estaba colocado en un altar de una iglesia.