Este cuadro representa la visita de los 3 Reyes Magos al niño Jesús que cuenta el Evangelio.
El Evangelio es el libro de la Biblia que cuenta la vida y enseñanzas de Jesucristo.
A la izquierda, la Virgen María sujeta al niño Jesús, que tiene su cabeza rodeada de luz.
Esa luz ilumina toda la escena, en medio de la noche.
Detrás de ellos está san José, que mira a los reyes.
Jesús juguetea con el regalo del rey Gaspar, que está de rodillas frente a él.
Melchor tiene una gran túnica roja y Baltasar lleva una capa azul y un largo pañuelo enrollado en la cabeza, llamado turbante.
Los tres reyes llevan ropas de colores muy vivos y muy lujosas, con adornos de piedras preciosas.
Rubens pinta muchísimos personajes y todos miran hacia el niño Jesús.
Rubens pintó este cuadro en 2 momentos diferentes.
El primer momento fue en el año 1609.
La ciudad flamenca de Amberes le encargó este cuadro para decorar el Salón de Estados del Ayuntamiento.
En este salón, las provincias de Bélgica y Holanda firmaron una tregua en su guerra contra España.
Es decir, se pusieron de acuerdo para dejar de luchar durante un tiempo.
Los regalos de los Reyes Magos al niño Jesús simbolizan el deseo de mejora económica que tenía la ciudad durante el tiempo de paz.
Por eso, el cuadro decoró en esa época el Ayuntamiento.
El segundo momento fue 20 años después.
Rubens añadió la parte de arriba con los ángeles y la parte de la derecha con los acompañantes de los Reyes, con caballos y camellos.
Además, el propio Rubens se pinta a sí mismo como un hombre maduro, con barba, montado a caballo y con adornos lujosos para mostrar que era noble.