Este cuadro representa a un grupo de pastores que adoran al niño Jesús en el portal de Belén.
El niño Jesús está en el centro y parece que la luz que tiene el cuadro sale del niño, como si tuviera luz propia.
La luz del niño ilumina a la Virgen María y San José, que están junto al niño.
Esa luz llena el ambiente alrededor y sorprende a los 3 pastores.
Entre los pastores y el niño Jesús hay un buey que también mira al niño.
Parece que también quiere adorarle.
Por encima, un grupo de ángeles miran desde el cielo la escena.
El Greco pinta figuras elegantes y que están en escorzo, es decir, están en posturas inclinadas o forzadas.