Este cuadro muestra una escena después de la batalla en la que España recuperó la ciudad de San Salvador que está en la bahía de Todos los Santos en Brasil.
Esta batalla sucedió 10 años antes de pintar el cuadro.
Holanda había conquistado esta ciudad,que pertenecía a la monarquía de España.
Por eso, el rey español Felipe Cuarto y el primer ministro, el conde duque de Olivares, decidieron recuperar la ciudad de nuevo en esta batalla.
En el centro del cuadro hay una persona con una herida en el pecho y una mujer cura su herida mientras las demás personas los miran preocupados.
Estas personas son los heridos de la guerra.
En el fondo del cuadro podemos ver la bahía con los barcos que participaron en la batalla.
A la derecha del cuadro, hay un grupo de personas de rodillas que miran hacia un tapiz, una tela que muestra a 3 personas.
Las personas de rodillas son soldados holandeses que se han rendido tras la batalla.
Sobre una alfombra, está el general español don Fadrique de Toledo que enseña el tapiz a los soldados.
El tapiz muestra al rey Felipe Cuarto que es coronado como vencedor por el conde duque de Olivares y la diosa de la guerra, Minerva.
Este cuadro es especial porque rompe las normas habituales de este tipo de cuadros que muestran la victoria en una batalla.
Los cuadros de victorias suelen mostrar la batalla y los soldados pero este cuadro representa a las personas de la ciudad en la que ocurrió la batalla.
El pintor quería destacar el sufrimiento que provocan las guerras y la compasión entre las personas.