Este cuadro es un retrato de la familia de los duques de Osuna.
Los duques de Osuna eran una de las familias nobles más importantes de España en esa época.
Un noble es una persona que tiene un título concedido por el rey o heredado de su familia.
El duque de Osuna se llamaba Pedro Téllez-Girón.
Está vestido con uniforme militar negro de medio luto por la muerte de su padre.
La duquesa de Osuna, que está sentada, se llamaba Josefa Alonso de Pimentel.
En este retrato familiar están los 4 hijos que tenían hasta ese momento.
Josefa Manuela es la mayor y su padre la coge de la mano.
Joaquina está apoyada sobre el regazo de su madre.
Francisco de Borja está de pie y juega con el bastón de mando de su padre como si fuera un caballo.
Él heredará el título de duque.
Pedro de Alcántara es el más pequeño de los 4 hijos.
Él está sentado sobre un cojín a los pies de su madre y agarra con la mano la cuerda de un carro de juguete.
Él fue director del Museo del Prado.
Junto con la familia, aparecen 2 perros pequeños.