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Íbamos a misa con el Padre Sopeña
Francisco Manso Guerrero, Vigilante de sala y ordenanza de dirección, 1966-1991Íbamos a misa con el Padre Sopeña
Francisco Manso Guerrero, Vigilante de sala y ordenanza de dirección, 1966-1991
Sopeña era una buena persona. Cuando estaba con él nunca decía nada. No hablábamos mucho. Eso sí, alguna vez fuimos a misa porque ofrecía misas a las ocho de la mañana cerca de la Plaza de Oriente, antes de venir al Museo. Después venía al Museo. Cuando llegó el padre Sopeña, creo que no estaba muy metido en el mundo de los museos, pero cogió a doña Manuela Mena, la nombró subdirectora y era la que se encargaba de todo. Pero él era una buena persona. Venía a verle frecuentemente Paloma O'Shea, que era la mujer de Emilio Botín, y su hija, porque el padre Sopeña debía ser buen músico. Había unas becas de música patrocinadas por el Banco Santander y el padre Sopeña era el que las organizaba. Venían mucho a verle.
Trabaja durante tres décadas como vigilante de sala dentro del Cuerpo Especial de Subalternos del Museo Nacional del Prado, y también como ordenanza de dirección.
Entrevista realizada el 04 de diciembre de 2017
Índice entrevista
13 / 16-
Entré el 9 de mayo de 1966 -
Un incidente en mi primer día -
Años 60. El día a día en las salas -
Un gato en las salas -
Oposiciones de otra época -
Disfrutaba de mi trabajo en las salas -
De las salas a ordenanza de Dirección -
Años 70 – 80. La Dirección y Área de Conservación -
La recaudación de las taquillas en los años 80 -
La primera copiadora -
Don Diego Angulo era muy serio -
Mi experiencia con don Xavier de Salas -
Íbamos a misa con el Padre Sopeña -
Las cosas cambian -
Hay días que sueño con el Museo del Prado -
Por todos los sitios hay caminos
Vigilancia de salas
María Merino Cabrera
Ordenanza de dirección, 1977-2004
Francisco Martín Ortiz
Técnico de administración (copias), 1966-2015
Conchi Montero Velasco
Auxiliar de Servicios Generales, 1970-2014