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Coloquio de la Cátedra del Prado. Algunas reflexiones sobre el estudio historiográfico
Lunes 20 de noviembre de 2023
Del tema principal de la XI Cátedra del Prado en sus conferencias y seminarios –las relaciones de escala en la pintura europea–, pasamos en este coloquio a considerar temas algo más generales, a partir de tesis defendidas por su titular, Alexander Nagel, en algunas de sus publicaciones. El coloquio quiere servir al debate disciplinar de investigadores y estudiantes a partir de las ponencias que conforman el programa, cuyos análisis sobre cuestiones relativas a procedimientos, criterios interpretativos y formas de pensar el tiempo cultural contribuirán a nutrir la ulterior discusión, abierta a todos los asistentes.
- Inscripción
- Mediante formulario online disponible en esta misma página entre el 19 de septiembre y el 16 de noviembre de 2023 (ambos inclusive)
- Horario
- Los horarios que figuran en el programa se corresponden con la hora peninsular española
- Destinatarios
- Estudiantes universitarios, investigadores, profesionales y público general
- Lugar de realización
- Auditorio del Museo Nacional del Prado
- Precio
- Gratuito
- Dirección
- Alexander Nagel
- Organización
- Museo Nacional del Prado
- Asistencia presencial y en remoto
- Es posible la asistencia presencial a las sesiones hasta completar el aforo, así como la asistencia en línea, mediante el enlace a la plataforma Zoom que se facilitará a los inscritos. Al realizar la inscripción es necesario escoger una modalidad de asistencia.
- Idioma
- Español
Multimedia
Programa
2023
- nov
- 20
Alexander Nagel (University of New York)
Los seres humanos conservan recuerdos materiales incluso cuando los materiales físicos se deterioran, lo que da lugar a la paradoja de que las obras a menudo son reemplazadas parcial o totalmente por el esfuerzo en hacerlas perdurar. Una fórmula fundamental para la conservación es seguir creando. En la mayoría de las culturas, la mayor parte del arte se hace a partir de obras más antiguas, ya sea materialmente, reelaborándolas o repintándolas, o conceptualmente, en la medida en que las obras nuevas se basan en las formas o técnicas de obras más antiguas. Las obras de arte se convierten en una especie de dilatada performance, en una representación perseverante que crea continuidad a través de las discontinuidades de las vidas y muertes humanas y de procesos de mayor alcance, como el desplazamiento o la migración. La representación perseverante puede convertirse en la obra de sociedades enteras y ayuda a producir sociedades. Se diría que una comunidad no puede ser imaginada si no es con obras de arte visual. La representación efímera fue primordial en el desarrollo humano, pero asistimos a una etapa comunitaria duradera cuando las comunidades se unen para preservar y ampliar sus recuerdos materiales, algo que ya ocurrió mucho antes del desarrollo de la escritura.
José Riello (Universidad Autónoma de Madrid)
Las últimas generaciones de historiadores del arte han intentado desentrañar, entre otras cosas, el fundamento textual y narrativo de las obras de arte y algunas de las cuestiones relacionadas con la agencia del artista, de su patrón o de las instituciones y prácticas que prescribieron su quehacer en determinados y determinantes marcos de negociación, así como sus relaciones con los contextos en que se circunscribió su producción. Por ello han atendido a asuntos derivados de la perspectiva de los estudios de género, las políticas coloniales, la historia global, la circulación de objetos artísticos y la transferencia y la contaminación de convenciones culturales, la raigambre antropológica de las manifestaciones más o menos artísticas o su dimensión temporal. Sin embargo, no han visto incentivada ni han desarrollado de forma notoria su capacidad para leer e interpretar históricamente —desvinculándose a la par de los más estrechos objetivos del atribucionismo— el estilo de esas obras de arte como un asunto primordial, radical me atrevería a decir, para una Historia del arte que, sin embargo, parece irrevocablemente destinada a convertirse en una mera disciplina ancilar de una más amplia historia cultural dadas esas tendencias historiográficas. Por estas razones, esta breve presentación discurrirá sobre el papel que las obras de arte desempeñan en la producción historiográfica de Alexander Nagel al considerarlas como objeto de estudio, pero también centro y acicate de sus reflexiones en torno a cuestiones conceptuales o históricas de profundo calado.
Gabriel Cabello (Universidad de Granada)
En El método de Leonardo Da Vinci, Paul Valéry señalaba que el secreto de Leonardo, como el de todo aquel que “posea una vez la más alta inteligencia”, residía en percibir relaciones entre cosas cuya ley de continuidad escapaba a los demás. En Anachronic Renaissance, Alexander Nagel y Christopher Wood encuentran en la afirmación de Valéry el modelo que rige el principio de sustitución que operó en los siglos XV y XVI. Las obras del pasado eran sustituidas por obras del presente sin constituir una repetición, sino mediante una conmutación que hacía de la predecesora una obra no anterior, sino igualmente presente. Esta “ley de continuidad” arruinaba los principios de la historia del arte elaborados por Panofsky, según los cuales una obra es índice de su tiempo. La ficción temporal basada en la cronología se rompe aquí: la nueva obra queda legitimada por la cadena que remonta hasta un tipo modelo; pero, asimismo, la cadena necesita de una obra nueva que la seleccione a partir de las ruinas del pasado. Como el barco de Teseo, permanentemente renovado en lo material, el principio de sustitución que describen Nagel y Wood nos obliga a “pensar estructuralmente” objetos que “dudan” ante sus posibles identidades históricas. También Hubert Damisch o Aby Warburg, a partir el primero de la noción estructuralista de “Grupo de transformación”, a partir de las actualizaciones de las fórmulas de pathos de la Antigüedad el segundo, encontraron en las obras de arte una “ley de continuidad” que arruinaba el tiempo cronológico. Con ellos, y al hilo de la obra de Nagel y Wood, pretendemos preguntarnos si y cómo las obras de arte pueden generan su propia historia cuando configuran una constelación donde presente y pasado se pliegan.
Daniel Lesmes (Universidad Complutense de Madrid)
Muchas veces se ha dicho que el pecado original del historiador es el anacronismo. Así lo afirmaba Lucien Febvre con un ejemplo espectacular: «César muerto de un disparo de Browning». Alexander Nagel y Christopher S. Wood citaban un caso parecido, aunque no tan enfático: el reloj isabelino que da las horas en el Julio César de Shakespeare. Ese reloj, sin duda, estaba bastante adelantado, tanto como en principio lo está quien escribe sobre el pasado con preguntas que sólo ahora podríamos formular. Lo primero podría ser un error, lo segundo es una oportunidad para entender lo compleja que en realidad es la historia. Contra el planteamiento de Febvre que aísla en sí mismas las distintas épocas, surgía –precisamente en la suya– un concepto de historia que permite pensar el pasado no como algo estrictamente alejado y hasta clausurado detrás del presente. Aunque sólo en 1992 trató de explicar Jacques Rancière esa temporalidad porosa con una crítica directa a Febvre. Entonces le dio completamente la vuelta al sentido peyorativo del término anacronismo. Desde entonces son numerosos los intelectuales que han empleado así la palabra: Georges Didi-Huberman, Nicole Loraux, Mieke Bal o Alexander Nagel. A este último quisiera dedicarle una breve intervención en el coloquio que prepara el Museo del Prado, precisamente para entender los matices que ha introducido en los estudios de historia del arte desde su particular perspectiva anacronista.
Actividad
Director. Alexander Nagel
Alexander Nagel es catedrático en el Institute of Fine Arts de la Universidad de Nueva York. Imparte cursos y escribe principalmente sobre el arte europeo tardo-medieval y moderno temprano. Su trabajo se centra en cómo el arte visual permite a los seres humanos ver a través del tiempo y orientarse en el mundo, y en lo que ocurre cuando los modelos y artefactos del arte visual cruzan fronteras temporales y geográficas. Su libro Michelangelo and the Reform of Art, de 2000, ganó el premio Gordan de la Renaissance Society of America, y su libro The Controversy of Renaissance Art, de 2011, el premio Morey de la College Art Association. Anachronic Renaissance, en coautoría con Christopher Wood, se publicó en 2010 y fue traducido al español con el título Renacimiento anacronista en 2017 por la editorial Akal. Amerasia, un estudio sobre las visiones europeas del mundo en los siglos XVI y XVII, en coautoría con Elizabeth Horodowich, se publica en verano de 2023 por Zone Books. Desde 2022 es editor jefe de la revista I Tatti Studies, publicada por el Centro de Estudios del Renacimiento Italiano de la Universidad de Harvard en Villa I Tatti.
José Riello
José Riello es Doctor en Historia del Arte por la Universidad Complutense de Madrid. Ha sido miembro de varios proyectos de investigación relacionados con la cultura artística hispánica de los siglos XVI y XVII. Ha desarrollado su actividad profesional en el ámbito de los museos y en la Universidad; entre 2008 y 2011 colaboró con el Área de Edición del Museo del Prado y desde 2010 es profesor del Departamento de Historia y Teoría del Arte de la Universidad Autónoma de Madrid. Sus últimos libros son Antes y después de Antonio Palomino. Historiografía artística e identidad nacional (con Fernando Marías; Madrid, 2022); La mirada extravagante. Arte, ciencia y religión en la Edad Moderna. Homenaje a Fernando Marías (con M.ª Cruz de Carlos y Felipe Pereda; Madrid, 2020), la edición en italiano de los escritos sobre arte del Greco (con Fernando Marías; 2017), la de los escritos de Enrique Lafuente Ferrari sobre Velázquez (Madrid, 2013) y Sacar de la sombra lumbre. La teoría de la pintura en el Siglo de Oro, 1560-1724 (Madrid, 2012). Además ha publicado una veintena de artículos científicos y varias decenas de artículos de divulgación. Ha impartido conferencias sobre Historia y teoría del arte de la Edad Moderna en varias ciudades españolas, europeas (Oxford, París, Grenoble, Castres, Münster, Düsseldorf, Leipzig, Heraclion, Roma, Florencia, Vicenza, Bettona) y americanas (Baltimore, Boston, Washington D.C., Puebla de los Ángeles). Ha sido comisario de la exposición La biblioteca del Greco (Museo Nacional del Prado, 2014), con Javier Docampo; y de ATLAS de las ruinas DE EUROPA (Madrid, CentroCentro, 2016-17), con Julia Morandeira.
Gabriel Cabello
Gabriel Cabello es profesor de Historia del Arte en la Universidad de Granada, y actualmente profesor invitado en la Université Paris Nanterre. Ha publicado trabajos sobre cine (La Vida sin Nombre, La lógica del espectáculo según David Lynch -Biblioteca Nueva, 2005-, «Between real objects and moving images. The imaginary and projection from André Breton’s Le Cendrier Cendrillon to Luis Buñuel’s Viridiana» -34th World Congress of Art History, 2019), arte contemporáneo («La intimidad vulnerada. Guernica en el Reina Sofía». Claves de Razón Práctica, 2017; José Guerrero. Litoral -Centro José Guerrero, 2019-, «El espesor de intervalo. Los espacios poéticos de Miguel Ángel Campano» -MNCARS, 2019), e historiografía del arte (Georges Didi-Huberman: imágenes, historia, pensamiento -Anthropos, 2017-, «Descripción histórica y estética filosófica. La historia social del arte entre la reivindicación de los hechos y el anacronismo» -Isegoría, 2015, «Entre el gesto y la constelación. Aby Warburg, Walter Benjamin y la historiografía del arte como tarea crítica» -Anthropos, 2020). Recientemente ha publicado «Supervivencia de las voces: Guernica y la práctica de las imágenes» (en Guernica. Pervivencia de un mito, Museo Picasso de Málaga/EUGR, 2023).
Daniel Lesmes
Daniel Lesmes es doctor europeo en Historia del arte y doctor en Filosofía. Antiguo becario de la Real Academia de España en Roma, su investigación está centrada en la teoría crítica de las imágenes y las emociones. Desde esta perspectiva ha prestado especial atención a las relaciones entre arte, política y sociedad en múltiples libros y artículos. Es autor de textos como Aburrimiento y capitalismo (Pre-Textos, 2018), “Une responsabilité commune: Goya et Didi-Huberman” (L’Europe, 2018) o “Mirar a (un) tiempo” (Peter Lang, 2020). Recientemente ha coeditado junto a Iñaki Estella el libro Performance en el museo / el museo como performance (Asimétricas, 2023). Entre 2015 y 2019 fue presidente de Cruce, una de las asociaciones de artistas y teóricos de mayor recorrido en la escena independiente de Madrid. Actualmente es profesor de Historia del Arte en la Universidad Complutense.
