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Ponzano Gascón, Ponciano

Zaragoza, 1813 - Madrid, 1877

Ponciano Ponzano estuvo marcado por los ideales clásicos de su amplia formación tanto en la academia zaragozana de San Luis - junto al hijo de Álvarez Cubero-, en 1828, en la Academia de San Fernando como, sobre todo, en Roma a donde marchó como pensionado en 1832 y prolongó su estancia hasta 1841. Allí pudo conocer a los grandes escultores neoclásicos del momento Antonio Solá, Thorvaldsen o Tenerani, e interesarse especialmente por el realismo. Refuerza su amistad con Federico de Madrazo, que llega en 1839 a Roma, año en el que el Ponciano es nombrado académico de San Fernando y, en 1845, escultor honorario de cámara.
Entre las obras de este periodo sabemos que concluyó en 1840 un relieve en escayola con una ‘'Escena del Diluvio'’, que originariamente iba a representar una escena mitológica - el paso de Juno con un joven por un rio- pero a sugerencia del Conde de Toreno, Ponzano modifica el carácter pagano por un asunto cristiano. Al parecer, se conservaba en un pasillo de la Embajada española ante la Santa Sede en Roma, y hoy está sin localizar. En 1842 Julián Villalba encargado de negocios en la embajada en Roma le comisionó ‘'La Piedad’' en mármol. Fallecido Villalba, el grupo escultórico fue adquirido en 1843 por la reina Mª Cristina de Borbón, quien lo destinaría en 1873 a la cripta donde fue enterrado su esposo en la ermita de la Virgen de Riansares, en Tarancón (Cuenca). La obra, gravemente dañada durante la Guerra Civil, pone en valor la acuarela de la misma que se conserva en el Museo del Prado.
Su estancia en Roma dejó también un destacado ejemplo en el ''sepulcro del cardenal aragonés Juan Francisco Marco y Catalán'', conservado en la iglesia romana de Santa Agata dei Goti o in Suburra, de 1843-44, en la línea del purismo emergente, El modelo en escayola se custodiaba en la Embajada de España ante la Santa Sede, aunque hoy no está localizado.
Antes de su regreso a España, realizó en la iglesia española en Roma, Santa María de Montserrat, el ‘'Cenotafio de José Narciso Aparici y Soler’', diplomático fallecido en la Ciudad Eterna donde, junto al busto retrato de Aparisi de perfil, esculpió las alegorías de la Fe y la Caridad.
Al ser nombrado escultor de Cámara honorario, en 1845, regresa a Madrid, aunque volvió a Roma durante cuatro años más, Su vinculación a la Corte y su cargo oficial explica la colaboración,en la década de 1850, de la restauración de la fachada de un templo ligado a la Corona española, la iglesia de San Jerónimo el Real de Madrid.
Bajo los auspicios del Rey consorte Francisco de Asís, y según el diseño de Narciso Pascual y Colomer, Ponzano colaboró en el ornato de la portada del templo con el más importante testimonio escultórico de la fachada, un relieve de medio punto que representa el '‘Nacimiento de la Virgen’', en un estilo que enlaza con el Trecento italiano. Una
colorida acuarela de este relieve, así como otra de la 'Virgen de las Gracias', fueron propiedad de los Duques de Montpensier – para quienes
Ponzano trabajó en una escultura orante de una de sus su hijas fallecida, Amalia –, acuarelas que se subastaron en 1992 (Album, 1992), hoy en
paradero desconocido.
Por la prensa también se sabe que ejecutó veintidós santos para el oratorio del Duque de Sexto, lo que de nuevo mostraba su importante reconocimiento en la Corte madrileña.
Su capacidad técnica quedó patente en retratos como los de sus protectores, la infanta “María Luisa Fernanda de Borbón” (E00566), “Isabel II” (E00565) y el rey “Francisco de Asís” (E00567) en mármol de Carrara (Madrid, Museo del Prado, durante años depositados en Pedralbes), el “Conde de Toreno” (Madrid, Congreso de los Diputados, Salón de Conferencias) -quien le financió la continuidad de su estancia en Roma-, el del pintor y director del Prado “José de Madrazo” entre 1851-55 (ambos en Madrid, escayola en la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando, mármol en el Museo del Prado, E00594), y en mármol los de “Eugenio de Ochoa” h. 1860 (Madrid, Museo Nacional del Romanticismo) y “Martínez de la Rosa” en 1862 (Madrid, Congreso de los Diputados) entre otros. Realizó la estatua orante en bronce dorado de la “Infanta Carlota”, junto con los bajorrelieves y adornos para el Panteón de Infantes de El Escorial (proyecto planteado por Isabel II en 1862, retomado por Alfonso XII en 1877 y concluido en 1888 en la regencia de Mª Cristina) así como el realista modelado de la figura yacente del hijo natural de Carlos V, “Juan de Austria”, para el mismo panteón en mármol de Carrara, portando una de las armaduras de su padre, en una composición deudora de la tradición española de sepulcros yacentes y de evocación historicista, que realizó materialmente el marmolista Giuseppe Galleotti, colaborador de Ponzano. Su más notable aportación en 1848, en línea con similares proyectos de otros países, fue el bajorrelieve del frontón del Congreso de los Diputados, trabajado en Roma durante varios años hasta 1864, en el que dentro del eclecticismo trató de manera más libre las alegorías mitológicas, y que con mayor realismo afrontó en los leones fundidos en 1872 para la fachada del Congreso. También realizó el tímpano de estilo neomedieval de la fachada de la iglesia de los Jerónimos de Madrid y la coronación con la “Alegoría de la Libertad” del Panteón de Hombres Ilustres de Madrid. Su aportación de 1856-58 en el lucernario del Paraninfo de la Universidad Central de Madrid se valoró: “tiene en su arte esa laboriosidad y esa perseverancia, esa corrección en el dibujo, esa limpieza en el modelar, esa perfección en las formas, ese conocimiento del ideal clásico, ese estudio de la antigüedad, que dan rica inspiración a su mente, y que imprimen el sello de la inmortalidad en sus obras”. Participó como sus compañeros de generación en la Exposición Universal de 1855 con cinco bustos retrato.
(Azcue, L., “La escultura española durante el romanticismo: continuidad y cambios”, El arte de la era romántica, 2012, pp. 353-355).(Azcue, L. ‘Melancolía en Roma..,’ 2019 p.66-67)
Su retrato realizado por Federico de Madrazo y Kuntz corresponde a la obra D05397 del Museo del Prado.

Obras (8)

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