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Tintoretto, Jacopo Robusti

Venecia, 1518/19 - Venecia, 1594

La carrera de Tintoretto transcurrió enteramente en su Venecia natal, donde trabajó sobre todo para comitentes locales, especialmente para las cofradías religiosas conocidas como scuole. Durante un corto periodo de tiempo fue discípulo de Tiziano (ca. 1485/90-1576) independizándose como maestro pintor hacia 1540, si bien no hay consenso en relación con las obras que realizó durante esa década. Sin embargo, el Milagro de san Marcos liberando al esclavo (1548; Venecia, Accademia), pintado por Tintoretto para la Scuola di San Marco, constituyó un importante progreso en cuanto a intensidad dramática y emocional, marcando un punto de inflexión en su obra. Durante la década de 1550 llevó a cabo importantes programas de decoración en edificios venecianos, como la Scuola della Trinità y la iglesia de la Madonna dell'Orto. En 1564 inició una duradera relación con la Scuola di San Rocco, donde trabajó de manera más o menos continua hasta 1587. Uno de los encargos más significativos fue la Excomunión de Federico Barbarroja (destruido en 1577) para la Sala del Maggior Consiglio del Palazzo Ducale. Pese a sus éxitos, tuvo menos suerte que Veronés (1528-1588) en gozar del patrocinio gubernamental, siendo excluido de la decoración de la biblioteca Marciana en 1562 en beneficio de éste. Asimismo el encargo para el Paraíso (realizado en 1588-90) en el Palazzo Ducale fue encomendado originalmente a Veronés y solo tras su muerte, fue traspasado a Tintoretto (Turner, N.: From Michelangelo to Annibale Carracci. A century of Italian drawings from the Prado, 2004, p. 98).
En efecto, Carlo Ridolfi, en la biografía que dedicó a este artista, narra una fugaz estancia del pintor en el taller de Tiziano Vecellio, aunque, a pesar de esta cita de indudable autoridad, en la primera producción de Jacopo pocos elementos tienen relación con el estilo y la forma de pintar del artista de Pieve di Cadore. En obras próximas a finales de la década de 1530 como La Sagrada Familia con san Jerónimo y el procurador Girolamo Marcello (colección particular, Lucerna), La disputa de Jesús entre los doctores (Museo del Duomo, Milán) y en las de principios de la década de 1540: Apolo y Marsias y Mercurio y Argos (ambas en Wadsworth Atheneum, Hartford), así como en Las historias bíblicas (Kunsthistorisches Museum, Viena), se manifiesta un conocimiento de la pintura de Pordenone y de Bonifacio Veronese, junto con caracterizaciones de las figuras propias de Andrea Schiavone y referencias a los modelos escultóricos de Jacopo Sansovino. A estos elementos se deben añadir las novedades que el joven pintor pudo aprender de la estancia en Venecia de los manieristas romanos (Francesco Salviati, Giuseppe Porta y Giorgio Vasari) además del viaje que en 1540 le llevó a Mantua. Las primeras caracterizaciones personales en la manera de pintar pueden apreciarse en las obras encargadas para la iglesia de San Marcuola, La Última Cena y El Lavatorio (Prado), en las que Jacopo empieza a demostrar un uso peculiar de la disposición de las figuras, de su espacialidad, y un extraordinario dominio de la perspectiva. En 1548 con el Milagro del esclavo (Galleria dell'Accademia, Venecia) el pintor entra con fuerza en el panorama de los grandes maestros venecianos del siglo XVI, demostrando una nueva forma de pintar en la que la teatralidad se convierte en atributo propio de la misma pintura, transformando el cuadro en una manifestación rompedora capaz de introducir unos juegos dinámicos de perspectiva aérea que nadie antes se había atrevido a representar en pintura. En los años inmediatamente posteriores, el éxito de Tintoretto entre los venecianos, tanto en los encargos públicos como en los privados, se convirtió en un fenómeno abrumador. En 1549 pinta San Roque entre los apestados (iglesia de San Roque, Venecia), entre 1550 y 1553 realiza los lienzos para la Escuela de la Trinidad, San Juan en Patmos (National Gallery of Art, Washington) y Susana y los viejos (Kunsthistorisches Museum, Viena), conjunto de obras con las que consigue afianzar su estilo con la utilización de recursos propios e inconfundibles. Hacia finales de la década de 1550, Tintoretto empieza a buscar novedosas soluciones lumínicas en obras como las puertas del órgano de la iglesia de Santa Maria del Giglio, que llegan a su culminación en pinturas como el Milagro de san Marcos (Pinacoteca di Brera, Milán), donde la luz determina las formas, los volúmenes, las masas y el espacio, tanto de los personajes como de la arquitectura. En 1564 Tintoretto empieza la primera fase de la decoración de la Escuela de San Roque, que sin duda puede considerarse su obra de conjunto de mayor envergadura. La actividad del pintor y de su taller para esta institución terminará en 1587. En algunas de estas pinturas el artista transmite con gran fuerza la visión mística del episodio bíblico, como en la Visión de santa María Egipcíaca o en el Cristo delante de Pilato (Escuela de San Roque, Venecia), donde la simbiosis entre pintura, luz y figura humana alcanza cumbres absolutas de espiritualidad. A estos mismos años corresponden algunas de sus obras para el Palacio Ducal en las que de distinta manera se celebra la gloria de la ciudad, destacando por su calidad una serie de alegorías, entre las que se encuentran Las tres Gracias y Mercurio, Ariadna, Venus y Baco y La fragua de Vulcano (1577-1578), o las más densas representaciones de los episodios históricos como la Toma de Zara o la Batalla de Salvore (Palazzo Ducale, Venecia). Para el mismo palacio, Tintoretto y su taller, con una intervención señalada de su hijo Domenico, realizaron el controvertido Paraíso destinado a la sala mayor del Consejo. Próxima al mejor estilo utilizado en las obras del Palacio Ducal se encuentra Cristo en casa de Marta y María (Alte Pinakothek, Múnich) mientras en la Aparición de Cristo sobre las aguas (National Gallery of Art, Washington) demuestra un interés por la luz similar al que caracteriza a su intervención en la Escuela de San Roque. A finales de la década de 1570 Tintoretto recibe el encargo de pintar una serie de lienzos, los llamados «Fasti Gonzagheschi» (Alte Pinakothek, Múnich), para celebrar las hazañas de esta importante familia italiana. El último cuadro de la serie estaba dedicado al ingreso triunfal de Felipe II en Mantua, aunque, a pesar de esta referencia directa al monarca español, Tintoretto recibiría pocos encargos de comitentes extranjeros, siendo eclipsado por la preferencia de éstos hacia Tiziano. Fue solo a partir de finales del siglo XVI cuando la consideración reservada a Tintoretto empezó a crecer hasta alcanzar niveles de excelencia en el siglo de oro, como confirma el interés hacia su pintura demostrado por Velázquez y la progresiva adquisición de sus obras por parte de los mayores exponentes de la aristocracia española. Entre ellas, además de numerosos retratos, se cuentan el ya citado Lavatorio, El rapto de Helena y la «Serie de las historias bíblicas», que en la actualidad se conservan en el Museo del Prado. Las dos últimas obras pintadas por Tintoretto en 1594, el mismo año de su muerte, estaban destinas a la iglesia de San Jorge el Mayor y representan La caída del maná y La Última Cena. Pocos años antes, en 1587, Tintoretto pintó su célebre Autorretrato frontal (Musée du Louvre, París) en el que aparecen sintetizadas las características estilísticas comunes a todos sus retratos, marcando de esta forma el proceso de desarrollo del género desde los primeros hasta los últimos (Mancini, M. en: E.M.N.P., 2006, tomo VI, pp. 2077-2079).

Obras (26)

La violencia de Tarquino
Óleo sobre lienzo, Siglo XVI
Tintoretto, Jacopo Robusti (Taller de)
Un magistrado veneciano
Óleo sobre lienzo, Siglo XVI
Tintoretto, Jacopo Robusti
Un patricio veneciano
Óleo sobre lienzo, Siglo XVI
Tintoretto, Jacopo Robusti
Pedro de Medici (¿?)
Óleo sobre lienzo, Siglo XVI
Tintoretto, Jacopo Robusti (Atribuido a)
El cardenal Andrea de Austria
Óleo sobre lienzo, Siglo XVI
Tintoretto, Jacopo Robusti (Discípulo de)
Retrato de caballero
Óleo sobre lienzo, Siglo XVI
Tintoretto, Jacopo Robusti
Un senador o secretario veneciano
Óleo sobre lienzo, Siglo XVI
Tintoretto, Jacopo Robusti
Un jesuita
Óleo sobre lienzo, Siglo XVI
Tintoretto, Jacopo Robusti
Retrato de señora joven
Óleo sobre lienzo, Siglo XVI
Tintoretto, Jacopo Robusti (Atribuido a)

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