Bautismo de Cristo
1518 - 1519. Óleo sobre tabla, 99,7 x 71,2 cmSala 049
La personalidad de Machuca se sitúa muy cerca y en paralelo con la de Alonso Berruguete (h. 1489-1561) y en la compleja trabazón formativa que ambos vivieron entre Roma, Florencia y Nápoles; muy cercanos a Miguel Ángel en la Sixtina y a Rafael en el Vaticano (Logias, Estancias y cartones para tapices), pero también significándose entre figuras como Perino del Vaga (1501-1547), Giulio Romano (1499-1546) y Polidoro de Caravaggio (h. 1499-h. 1543) o los manieristas Rosso Fiorentino (1494-1540), Pontorno (1494-1557) y Domenico Beccafumi (1486-1551).
Aunque documentalmente se apunta un buen número de obras pictóricas de Machuca, especialmente retablos realizados ya en España, la gran parte de estos conjuntos se ha perdido lo que, junto a la escasez de datos y obras seguras del periodo inicial e italiano del toledano, hace que la aparición de algún ejemplar nuevo vinculado con Machuca sea de interés. Esta notable pintura formó parte del elenco de obras de la Galería Fischer (Lucerna, Suiza) entre 1939 y 1974, donde figuró con diversas atribuciones (anónimo norte italiano de principios del XVI, Bramantino y, con más largo recorrido, Andrea Sabatini). En 1988 fue atribuida a Pedro Machuca, cuando Pierluigi Leone de Castris la vinculó a la producción del toledano en la etapa final de Roma, hacia 1518. La atribución ha sido secundada por Nicole Dacos, Anna Bisceglia y Campos Pallarés.
La tabla presenta unos modelos figurativos y un colorido intenso y saturado que probarían un significativo conocimiento de los frescos de la Sixtina; con un dinamismo en las figuras, de poderosa complexión que, en el caso del Evangelista, resulta una cita explícita al Adán del fragmento de La Creación. Y lo mismo puede aducirse con respecto al Dios Padre acompañado por ángeles, que recuerda al incorporado en la escena de La separación de las aguas de la Tierra de la misma bóveda miguelangelesca. La fisionomía de Dios Padre y los ángeles que le flanquean se inscribe igualmente en los modelos característicos de Machuca. Véanse por ejemplos los rasgos de san José de la Sagrada Familia tanto de la Galleria Borghese (Roma) o de la Catedral de Jaén. Y más explícitamente, la versión de Praga (Národní Galerie).
La cronología propuesta para la obra presenta además el interés de mejorar el conocimiento de Machuca en el periodo final de su estancia en Italia, y más concretamente de los vínculos del pintor con Miguel Ángel en fechas inmediatamente anteriores a su regreso a España, en 1520. Esta obra se ubica temporalmente, por tanto, entre los dos ejemplares restantes que del pintor conserva el Museo del Prado: La Virgen y las ánimas del Purgatorio (P2579), de cronología un poco anterior (de 1517) y El descendimiento de la cruz (P3017) situada en 1547.
Ruiz Gómez, Leticia, 'Pedro Machuca. Bautismo de Cristo'. Museo Nacional del Prado. Memoria de actividades 2024, Madrid, Ministerio de Cultura, 2025, p.36-38