Borracho
Hacia 1835. Óleo sobre cartón, 22 x 16,8 cmNo expuesto
Célebre por sus escenas de género inspiradas en las obras de Teniers y de Wouwerman que pudo ver en el Museo del Prado, Alenza está considerado como el gran narrador de las costumbres de las clases más pobres y marginadas de la sociedad de Madrid, que retrata con un sentido crítico cercano a Goya. A pesar de su reducido tamaño, esta obra ejemplifica magníficamente ese tipo de pintura dentro de la producción del artista, además de mostrar su característica pincelada rápida y desenvuelta y su gusto por la iluminación escenográfica. Representa a un hombre en estado de embriaguez a la puerta de una taberna. El borracho, que parece estar cantando, lleva su capa a rastras, el sombrero en la mano, la camisa y los calzones desabrochados, las medias caídas y ha perdido uno de sus zapatos.
Mena Marqués, M.; Albarrán, V., Azúa, F. de, La belleza cautiva. Pequeños tesoros del Museo del Prado = La bellesa captiva. Petits tresors del Museo del Prado, Barcelona, Museo del Prado - Obra Social "La Caixa", 2014, p.196