Buen ladrón, Dimas
Segundo tercio del siglo XVI. Madera, 58 x 33 cmNo expuesto
Esta escultura y su compañera (E1054) proceden de un "Calvario" del que no se ha conservado ni la base rocosa, ni el Cristo crucificado. Los rasgos de ambas, el modo de tratar el desnudo, la manera de trabajar el cabello y de tallar las extremidades permiten relacionar las piezas con el modo de trabajar de Alonso Berruguete. El hecho de tratarse de obras de pequeño formato permitiría además hablar de un tratamiento más personal, algo que vendría a enlazar con una tipología de grupo de oratorio, del que apenas se han conservado ejemplos vinculados con su catálogo.
En la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando se conserva un dibujo, que aparece acompañado de una inscripción en la que se le adjudica la autoría a Berruguete y que representa a los llamados Mártires del monte Ararat. El dibujo sería la copia de una composición perdida de Miguel Ángel sobre este tema, del que se conserva una copia en la Kusthalle de Hamburgo. El interés del grupo aumenta con la posibilidad de su vinculación con este ejercicio, que nos estaría disponiendo ante una lectura muy particular, como es toda la obra relacionada con Alonso Berruguete, de las propuestas del Buonarroti. Además, la posibilidad de establecer un contacto con esa formación fundamentada en el estudio arqueológico, se ve reforzada cuando se observa la relación que puede establecerse entre la composición de la figura del ladrón vuelto de espaldas, con obras icónicas como el llamado torso Belvedere. Este hecho viene a constatar la recepción en España de las novedades que acontecían en Italia.
Arias Martínez, Manuel, 'Atribuido a Alonso Berruguete. Buen y Mal ladrón, mediado del siglo XVI'. Museo Nacional del Prado. Memoria de actividades 2023, Madrid, Ministerio de Cultura, 2024, p.31-33