Cabeza de hombre de perfil
1627 - 1630. Aguada, Tinta roja, Pincel sobre papel verjurado, 254 x 183 mmNo expuesto
Este dibujo muestra a un hombre de aspecto desaliñado, con verrugas peludas en la nariz y la barbilla sin afeitar, labio inferior grueso y caído y una boina sobre la calva. Tiene el carácter de un estudio del natural y refleja el interés permanente de Ribera por la representación de tipos populares de aspecto a menudo zafio de uno y otro sexo, con bocios o anomalías en las orejas, la nariz u otras partes. La vista de perfil, que el artista empleó con frecuencia en estampas y dibujos de "cabezas grotescas", le permitía poner especial énfasis en esas características. En esta obra llama la atención la intensidad y seriedad de la mirada del hombre. El cuello de piel es típico del traje de pastor en la pintura napolitana del siglo XVII e inclina a suponer que Ribera tomara como modelo a un pastor auténtico. Sería un error catalogar este dibujo en la categoría de las cabezas grotescas; más bien estamos ante un estudio para un pastor adorante en una Natividad. Basta yuxtaponerlo con el estudio para una Adoración de los pastores conservado en los Uffizi para ver las coincidencias, incluso en la tipología de la boina, o con la Adoración pintada de 1650 en el Louvre, que tiene entre sus personajes a un hombre envuelto en una zamarra.
Ejecutado con la punta del pincel, es uno de los relativamente pocos dibujos en los que Ribera utilizó tinta roja, en tonos que van desde la aguada rojo-parduzca hasta la aplicación espesa de pintura carmesí, sobre todo en la oreja y la nuca. El contorno de la frente está dibujado con una sola línea fluida que empieza en la ceja y va subiendo con gran seguridad hasta la coronilla. El sombreado a pincel en nariz y barbilla está ejecutado con esmero, al igual que las líneas paralelas del cuello. Otro dibujo a tinta roja, el Noble oriental con su paje portando una alabarda del J. Paul Getty Museum de Los Ángeles, lleva la fecha de 1628 en una inscripción que no es autógrafa pero puede ser fiable, y los rasgos del estilo parecen colocar la presente obra cerca de esa otra en el tiempo. Muchos de los estudios de cabezas de Ribera se pueden situar en la década de 1620, desde las cabezas grotescas grabadas al aguafuerte en 1622. Algunos se relacionan claramente con la tradición de las "cabezas grotescas" de Leonardo y fían su efecto a la exageración de protuberancias y anomalías; otros parecen estudios más neutros, y tendrían su lugar en la tradición documental de tipos y caracteres que se encuentra, por ejemplo, en las ilustraciones de tratados fisiognómicos como el Naturalis philosophiae ac medicinae Doctoris, Physiognomiae & Chiromantiae Compendium de Bartolommeo della Rocca, publicado en Bolonia en 1504, o el celebérrimo Della fisonomia dell’huomo del napolitano Giambattista della Porta, publicado en latín en 1586 y en italiano en 1598 (Texto extractado de Cenalmor, E.; Finaldi, G., y Payne, E.: José de Ribera. Dibujos. Catálogo razonado, Museo Nacional del Prado, 2016, p. 194).