Caracalla o Geta
205 - 209. Mármol blanco, 88 x 67 cmGalería Jónica Planta Baja Norte
Caracalla y Geta, hijos del emperador Septimio Severo, fueron elegidos cónsules en el 205 d. C. y durante los años siguientes representados como gemelos. La cabeza del Prado, angulosa y ancha, está asentada sobre un cuello corto y robusto y está algo girada hacia la derecha. El cabello, muy corto, se extiende plano por el cráneo, formando una cabellera lisa que llega a cubrir una buena parte de la nuca y que delimita la frente mediante una línea ligeramente curvada. Partiendo de una horquilla encima de la carúncula del ojo izquierdo, los cortos mechones del flequillo están peinados lateralmente hacia afuera. En las sienes, zona en la que la cabellera cubre una parte mayor de la frente, el cabello, peinado hacia atrás y girado en forma de caracolillos, aparece ligeramente abombado. Las cejas densas y curvadas hacia arriba están contraídas en la nariz nasal; en la frente forman una zona convexa triangular cuyo límite superior es marcado por una arruga. En los ojos, muy abiertos, están marcadas las carúnculas, el iris y las pupilas en forma de pelta. Según puede verse en un retrato particularmente bien conservado de Gabii, la nariz era algo más ancha y más corta. La cabeza de Madrid tiene patillas que llegan hasta la altura de la boca. El cabello corto de Caracalla y de Geta tiene su origen en un peinado militar tiene su origen en un peinado militar que es utilizado por primera vez en la representación de oficiales en el arco triunfal de Marco Aurelio y que a continuación sería usado por casi todos los emperadores que gobernaron durante la época de la anarquía militar del siglo III d. C. (Texto extractado de Schröder, S. F.: Catálogo de la escultura clásica, I, Museo del Prado, 1993, pp. 256-258).