Cristo entregando las llaves a san Pedro
Hacia 1667. Óleo sobre lienzo, 37 x 27 cmSala C
Boceto preparatorio que se engloba dentro de un grupo de 30 obras relacionadas con el procedimiento pictórico de Murillo, al que pertenece también “Bautismo de Cristo” (P8447).
Los bocetos preparatorios actuaban como un paso intermedio entre el dibujo y la ejecución de la obra final, permitiendo al artista ahondar en el estudio de la composición, el efecto de la luz y los colores. Partiendo de estos estudios en color, Murillo trabajaba en el lienzo definitivo con una gran soltura, prácticamente prescindiendo de un dibujo previo, e introduciendo nuevas modificaciones con respecto a lo planteado en el boceto a medida que pintaba, tal como demuestran los estudios técnicos realizados a las obras del pintor. A pesar de no haber sido concebidas como pareja, las composiciones de esta y el otro boceto, están planteadas y resueltas de manera muy similar: las figuras tienen la misma escala y la composición es prácticamente especular, con una figura masculina semidesnuda, de pie, que avanza una pierna e inclinándose sobre otra arrodillada, mientras ángeles sobrevuelan la escena. Este esquema compositivo era familiar para el pintor sevillano, quien lo empleó numerosas veces a lo largo de su carrera para distintas temáticas, variando y adaptando la actitud de las figuras y la relación entre ellas en cada escena.
El boceto representa a Cristo entregando las llaves a san Pedro, aunque el pintor abordó numerosos lienzos dedicados a este santo en particular, no se conoce ninguna obra con este tema en concreto. Es posible, por tanto, que este boceto sea una primera idea para un lienzo dedicado a san Pedro que finalmente fue desechada. En este caso, se trataría de una composición única de Murillo, para la que el pintor no contaba con modelos previos propios, por lo que parte debió trabajar directamente a partir de sus propios dibujos o ideas. Lo más notable de este pequeño cuadro radica en la destreza técnica de Murillo para comunicar emociones de manera efectiva a partir de escasos trazos muy rápidamente aplicados. La factura pictórica es tan resuelta, abreviada y expresiva que se acerca notablemente a la escritura de sus dibujos en pluma y aguada, lo que sugiere el grado de cercanía de este boceto con su idea e intención originales. Esta similitud se hace particularmente evidente en el rostro apenas esbozado de la figura del ángel y su figura casi transparente, cuyo fluido movimiento acompaña el avance del cuerpo de Cristo.
La primera referencia sobre la procedencia de estos lienzos se encuentra en el siglo XIX, en la colección del cónsul general británico en Madrid, John Meade (h. 1775-1849). Meade fue uno de los mayores coleccionistas de arte español de su momento, con más de 500 obras de arte en su posesión, aproximadamente la mitad de las cuales eran de escuela española. Entre ellas, se contabilizaban 46 pinturas atribuidas a Murillo, incluyendo estos dos bocetos y otro más que representa al Arcángel san Rafael con el Pez (col. privada). La colección de Meade se dispersó en distintas ventas en Madrid en 1842, y en Londres en 1847 y 1851.
Cenalmor, Elena, 'Bartolomé Esteban Murillo. Bautismo de Cristo, h.1667. Cristo entregando las llaves a san Pedro, segunda mitad del siglo XVII'. Museo Nacional del Prado. Memoria de actividades 2023, Madrid, Ministerio de Cultura, 2024, p.69-73