Fusilamiento de Torrijos y sus compañeros en las playas de Málaga
1888. Xilografía [madera a la testa] sobre papel continuo, 277 x 400 mmNo expuesto
En agosto de 1888, cuando esta estampa fue publicada en el número 32 de La Ilustración Española y Americana, su autor, Bernardo Rico y Ortega, era el director artístico de la revista y uno de los más reconocidos grabadores en madera de nuestro país. Su firma se puede encontrar en numerosas ilustraciones de esta prestigiosa revista además de en otras como, el Semanario Pintoresco Español, el Museo Universal o La Ilustración de Madrid. Durante prácticamente todo el siglo XIX el grabado en madera a la testa o xilografía, realizado sobre tacos de boj de gran dureza, fue considerado el método idóneo para ilustrar publicaciones periódicas, ya que los tacos de madera se acoplaban perfectamente a los tipos móviles de la imprenta. Finalmente, con el cambio de siglo, terminaron por implantarse las técnicas de reproducción fotomecánica dejando en desuso esta laboriosa técnica de grabado.
Antonio Gisbert había recibido el encargo de pintar el Fusilamiento de Torrijos y sus compañeros por Real Decreto del Consejo de Ministros en 1886, con el fin de ensalzar un capítulo de la historia del liberalismo español relacionado con las Cortes de Cádiz y la Constitución de 1812. En julio de 1888 Gisbert terminó la pintura, siendo adquirida por el Estado en ese momento para el Museo Nacional de Pintura y Escultura, donde hoy día se conserva (P4348). Sin embargo, antes de su llegada al Museo la pintura se presentó por primera vez al público en el Pabellón Central del Retiro, actual palacio de Velázquez, donde estaba el Museo-Biblioteca de Ultramar. La fama del cuadro hizo que la prensa de la época se hiciera eco de la exposición, contribuyendo a su difusión. La presente xilografía de Rico es un buen ejemplo de ello, la estampa ocupó una página completa de la revista que además incluía un elogioso comentario en el que destacaba la incorporación a las colecciones estatales de "una obra artística verdaderamente magistral".
En esta ocasión, Bernardo Rico se basó en una fotografía para grabar el taco de boj, según la inscripción tipográfica que puede leerse al pie de la estampa: "De fotografía de Laurent". Durante la segunda mitad del siglo XIX la incorporación de la fotografía al proceso editorial había ido implantándose progresivamente. Si bien tradicionalmente los grabadores solían emplear dibujos preparatorios previos al grabado de la matriz para realizar su trabajo, pronto la aparición de la fotografía supuso la sustitución de los dibujos por imágenes instantáneas, ahorrando un tiempo considerable en la preparación de la publicación, y un beneficio sobre todo para la prensa periódica de actualidad. El fotógrafo Juan Laurent y Minier (1816-1886) había desarrollado su carrera en España, especializándose en la reproducción de obras de arte. En 1871 el Museo Nacional de Pintura y Escultura le concedió el permiso para fotografiar todas las piezas de su colección, por lo que no es extraño que su empresa se encargara de la fotografía de la pintura de Gisbert. Aunque, obviamente, para entonces Laurent había fallecido y debieron ser sus sucesores, su hijastra y su yerno, Catalina Dosch y Alfonso Roswag, los autores de la misma quienes habían continuado el negocio con el mismo nombre, J. Laurent & Cía.
Solache Vilela, Gloria, Bernardo Rico y Ortega según pintura de A. Gisbert. Fusilamiento de Torrijos y sus compañeros en la playa de Málaga. en: Memoria de actividades 2021 Museo Nacional del Prado, Ministerio de Cultura y Deporte, 2022, p.73-75