Hombre con borrico en la calle de la Sartén de Buñol (Valencia)
Hacia 1915. Gelatina / Colodión sobre placa de vidrio, 44 x 106 mmNo expuesto
Las múltiples labores del campo, casi tan variadas como las zonas en las que se llevan a cabo, fueron objetivos muy atractivos para los fotógrafos aficionados, que recorrían con sus cámaras distintos lugares en busca de la mejor instantánea. Muchos practicaron la fotografía estereoscópica, lo que supuso una verdadera revolución en el medio y fomentó el germen de proyectos asociativos. El intercambio de placas era una práctica habitual entre los aficionados a la estereoscopía y así, dentro de un mismo fondo, pueden encontrarse fotografías de distintos autores, pese a ser complicada su identificación. Este es el caso del archivo del pintor Cecilio Pla del cual procede esta placa.
Reproduce una escena de Buñol, una localidad situada en el interior de la provincia de Valencia donde Cecilio Pla y su familia disfrutaban de estancias veraniegas. En esos años, «la Suiza valenciana», como era conocida Buñol, era un lugar frecuentado por la burguesía, algo también representado en pintura. Un paisano, resguardado por la sombra de las casas, carga las alforjas de su burro en una calleja en la que también puede verse el resto de la cosecha de cebollas. La empinada vía conduce al castillo, cuya torre se atisba en la cerrada composición fotográfica. Es interesante desde el punto de vista etnográfico por ver cuál era el uso de instrumentos como las alforjas, y muestra una labor representativa de los trabajos en el campo que se llevaban a cabo en buena parte de la geografía española.