La Anunciación y la Visitación
Antes de 1471. Temple sobre sarga, 208 x 167 cmNo expuesto
La obra incluye dos escenas bíblicas de la vida de la Virgen: Anunciación y Visitación, pintadas sobre la tela en grisalla. El monocromatismo gris blanquecino de las figuras y el que se hallen bajo sendos arcos y separadas por una columna central, hace que se plantee un juego entre escenas reales y representaciones escultóricas muy del gusto de Rogier van der Weyden, como en la Madonna Durán del Museo del Prado (P002722), o del Maestro de Flémalle, como en Santiago el Mayor y santa Clara, también en el Prado (P001887).
Los escudos aportan datos fundamentales acerca del posible origen de la pintura. Sobre la columna está el de la familia Velasco y sobre las escenas cuelgan las armas de los Manrique, cuarteladas con las de Castilla y León. Mientras que el primero se ha perdido casi íntegramente, el rojo en los dos laterales se ha mantenido con un tono muy intenso. Pese a su diferente estado de conservación no son adiciones posteriores, pues el estudio técnico corrobora su inclusión desde la primera idea. Estos escudos permiten considerar que la obra estuvo relacionada con estas familias. En concreto con la pareja formada por Pedro Fernández de Velasco (h. 1399-1470) y Beatriz Manrique de Lara, bisnieta de Enrique II, lo que justificaría la presencia de las armas reales junto a las suyas. Siguiendo estos datos, algunos autores especularon con la posibilidad de que la obra fuera encargo del hijo de ambos, Pedro Fernández de Velasco y Manrique, primer condestable hereditario de Castilla (h. 1425-1492); mientras que para otros, como Felipe Pereda, es más probable la vinculación con la propia Beatriz Manrique, gran mecenas de las artes, de la que se documenta el encargo de dos retablos flamencos para la capilla funeraria en la iglesia del monasterio de Santa Clara de Medina de Pomar.
Se puede asociar esta obra con Brujas, siempre alrededor de ciertos seguidores de Memling como el Maestro de la Leyenda de Santa Úrsula, con cuyos modelos para esta iconografía tiene tanto en común, y el propio Maestro de la Leyenda de Santa Lucía, que colaboró con aquel en algunas de esas representaciones, y a cuyas características formales se acerca mucho más la obra, tal y como ya se afirmó hace tiempo. La pintura estaría realizada siempre antes de 1471, dado su verosímil vinculación con las obras destinadas a la iglesia del monasterio de Santa Clara de Medina de Pomar, particularmente como parte de las pinturas flamencas encargadas por Beatriz Manrique de Lara, según recoge su testamento otorgado en esa fecha. Sin embargo, esta circunstancia y su posible relación con La coronación de María de Washington como parte de un mismo conjunto, permanecen en el terreno de lo muy probable, pero aún no probado.
Pérez Preciado, José Juan, Pintura flamenca del siglo XV en el Museo Nacional del Prado. Catálogo razonado, Madrid, Museo Nacional del Prado, 2024, p.239-245 nº.27