La Crucifixión
Hacia 1510. Óleo sobre tabla, 45 x 33 cmNo expuesto
La obra ofrece una tradicional representación del calvario, con Jesús en la cruz y la Virgen María y san Juan a los lados, a la que se añade María Magdalena arrodillada ante la cruz abrazando los pies de Cristo, según otra tradición iconográfica muy asentada. Junto a ella, el tarro de ungüentos que la identifica es el único elemento en la obra además de las figuras y el paisaje que sirve de escenario, en el que no se aprecian las habituales menciones al Gólgota, como la calavera de Adán. Al fondo sí se insinúa una ciudad, en la que pueden distinguirse las torres de una muralla medieval en referencia a Jerusalén. El paisaje está construido en diversos planos con un camino que serpentea hacia la ciudad. Uno de los árboles está seco, tal vez una alusión al árbol del bien y del mal de la Creación, del que la cruz de Cristo sería un símbolo de renovación. Unas montañas en tonos azules y blancos, desafortunadamente muy barridas, cierran el paisaje. Se ven algunos pájaros junto a unas líneas, quizá no originales, de otro árbol seco.
Las figuras están ataviadas de manera tradicional, María con velo blanco y manto azul de ricos ribetes dorados y san Juan con manto rojo, también ribeteado y dorado sobre una túnica verde. Más llamativos son el vestido de brocado de la Magdalena, que se ve bajo su manto blanco, y, sobre todo, su rico tocado. El asunto del Calvario con la Magdalena es un tema ampliamente representado por Gerard David y sus seguidores más conocidos, por lo que la atribución provisional de la obra hasta el momento no parece desencaminada, aunque se aleja de sus obras así como de la de otros seguidores suyos más próximos.
Diversos elementos en esta pintura parecen acercarse más hacia artistas tradicionalmente enmarcados dentro del manierismo de Amberes, alejándose de la relación formal con David y sus seguidores. Es el caso de la Magdalena, tanto por su inclusión al pie de la cruz, como sobre todo por su indumentaria. La cofia recuerda a las que representan otros artistas de este entorno manierista antuerpiense. De hecho, es significativa la cercanía de la figura, y su cofia, con la incluida en el Calvario atribuido al Maestro de la Adoración von Groote, del Koninklijk Museum voor Schone Kunsten de Amberes (inv. 325) aunque dispuesta en sentido inverso.
Pérez Preciado, José Juan, Pintura flamenca del siglo XV en el Museo Nacional del Prado. Catálogo razonado, Madrid, Museo Nacional del Prado, 2024, p.118-121 nº.12