El recorrido <em>TITULORECORRIDO</em> se ha creado correctamente. Añade obras desde la página de Colección
Añadido <em>TITULOOBRA</em> en el recorrido <em>TITULORECORRIDO</em>

Colección <Atrás
La serpiente de bronce
Giaquinto, Corrado
Cerrar Continuar a ficha de la obra

Giaquinto, Corrado

Molfetta (Apulia, Italia), 1703 - Nápoles, 1766

Artista de fecunda producción pictórica al óleo y, sobre todo, al fresco, considerado el máximo representante de la pintura rococó en la Roma de la primera mitad del siglo XVIII y cuya obra ha sido punto de referencia de varias generaciones de pintores españoles. Estudia con Saverio Porta hasta 1719 ...

Ver ficha de autor

La serpiente de bronce

1743 - 1744. Óleo sobre lienzo, 63,8 x 48,3 cm.

El milagro del agua (P8225) y La serpiente de bronce forman pareja y representan temas relativos a Moisés y los israelitas. Se relacionan con los dos frescos en el ábside de la basílica de Santa Croce in Gerusalemme en Roma, para la que Giaquinto ejecutó también dos frescos de la bóveda, La aparición de la Santa Cruz y La Virgen presenta a Santa Elena y Constantino ante la Santísima Trinidad. Esta decoración fue pagada por Benedicto XIV y encargada en 1743 por Raimondo Besozzi, procurador general de los cistercienses y abad de Santa Croce, fue uno de los trabajos más prestigiosos de Giaquinto en Roma (Vasco Rocca 1985, pp. 92-111). De las dos composiciones del ábside, el artista pintó varias versiones, como fue habitual en la práctica de su pintura. Dos se conservan en la National Gallery de Londres (NG 6515 y NG 6516), y al ser de mayor tamaño y muy concluidas se las considera bocetos de presentación para el papa (Dania 1975, pp. 13-17, y Matthiesen 1987, pp. 150-52, núms. 34 y 35). Otra versión del Milagro del agua se guarda en el Museé Magnin en Dijón, y se cree copia antigua del cuadro de la National Gallery. En comparación con las versiones de Londres, los cuadros de la colección Arango muestran variaciones en algunos elementos del paisaje y en las figuras, por lo que pueden ser bocetos anteriores a los de Londres.

El milagro del agua y La serpiente de bronce presentan dos de los milagros por los que Moisés salvó a su pueblo durante su peregrinación de cuarenta años por el desierto desde Egipto hasta la Tierra Prometida. Anticipan la salvación del hombre a través de la muerte de Cristo en la cruz, al que la basílica Santa Croce está dedicada. El segundo milagro, el de la serpiente de bronce, es el final de la historia narrada en la Biblia (Nm 21,1-9). Como consecuencia de la rebeldía anterior de los israelitas por la falta de agua, Jehová les impidió tomar el camino más directo hacia la Tierra Prometida cruzando Edom. El forzado cambio de ruta tuvo como resultado la prolongación de su travesía por el desierto y también de las carencias de comida y agua. Las nuevas quejas del pueblo ante Moisés provocaron una vez más la cólera de Jehová, que envió esta vez serpientes venenosas, cuyas mordeduras produjeron la muerte de muchos. El castigo llevó a los israelitas a arrepentirse, y por ello Moisés volvió a pedir la ayuda divina. Jehová le dijo que hiciera una serpiente de bronce y la colocara sobre un asta de madera, para que el que hubiera recibido una mordedura venenosa fijara su vista en ella, evitando así la muerte. Esta mirada simboliza la fe en Dios, mientras la serpiente de bronce es una imagen precursora del Cristo crucificado, que concede la vida eterna a todo el que cree en Él (Jn 3,14-15).

En La serpiente de bronce se representa el momento en el que Moisés salva a los israelitas del castigo divino. El pueblo ha plantado sus tiendas en un oasis, con palmeras y un lago, ante un paisaje montañoso. La luz rosada del atardecer impacta sobre la superficie escarpada de una alta montaña al fondo. En el primer término yacen en sombra los cuerpos de los muertos. Uno de los supervivientes se arrepiente de su rebeldía y se ha echado a tierra para pedir el perdón divino. Otro anima a un moribundo, al que sostiene en sus brazos, para que alce la cabeza y mire a la serpiente de bronce expuesta a la derecha en lo alto del asta. Los demás heridos fijan la mirada en el milagroso réptil de bronce, al que señala Moisés con su mano derecha, mientras sostiene en la otra la vara con la que antes hizo brotar el agua de la roca. Detrás de Moisés aparece su sobrino Eleazar, hijo de Aarón que murió en el monte Hor -tal vez el representado al fondo- en la frontera de Edom. Eleazar había sido nombrado por su padre sumo sacerdote del pueblo de Israel. Aquí se le representa sentado en un pedestal, al lado de la mesa de un altar, en el que reposan preciosos recipientes de la liturgia hebrea, y que se distingue por un baldaquino formado por un manto que cuelga en un árbol. Le acompaña un grupo de levitas con túnicas blancas que custodian el tabernáculo.

Los dos cuadros pertenecieron con toda probabilidad a Pablo Recio y Tello, canónigo y capellán real fallecido en 1815, pues las medidas de ambos se corresponden con las de dos lienzos de los mismos asuntos que se registran en su colección de pinturas, tasados en 1.100 reales cada uno (Texto extractado de Gudrun, M. en: Donación de Plácido Arango Arias al Museo del Prado, Museo Nacional del Prado, 2016, pp. 58-59).

Ficha técnica

Obras relacionadas

El milagro del agua
Óleo sobre lienzo, 1743 - 1744
Número de catálogo
P08226
Autor
Giaquinto, Corrado
Título
La serpiente de bronce
Fecha
1743 - 1744
Técnica
Óleo
Soporte
Lienzo
Dimensión
Alto: 63,8 cm.; Ancho: 48,3 cm.
Procedencia
Pablo Recio y Tello (?), Madrid; Vicente Joaquín Moscoso y Guzmán, XIII conde de Altamira (?), Madrid, 1815-16; Vicente Isabel de Moscoso y Álvarez de Toledo, XIV conde de Altamira (?), Madrid; colección Plácido Arango Arias; donación Plácido Arango Arias, 2015.

Bibliografía +

Bassegoda, Bonaventura, La colección pictórica del canónigo don Pablo Recio y Tello, Locvs amoenvs, 8, 1996, pp. 250, n. 186 y 187.

Pérez Preciado, J. J., El marqués de Leganes y las artes. Tesis Doctoral, II, Universidad Complutense de Madrid, Madrid, 2008-2009, pp. 919.

Museo Nacional del Prado, Plácido Arango Arias. Donación de 25 obras maestras de su colección de arte antiguo al Museo del Prado, Museo Nacional del Prado, Madrid, 2015, pp. n. 20.

Museo Nacional del Prado, Memoria de actividades 2015, Museo Nacional del Prado, 2016, pp. 64-67.

Otros inventarios +

Inv. Nuevas Adquisiciones (desde 1856). Núm. 2906.

La obra no tiene exposiciones relacionadas

Fecha de actualización: 17-11-2016 | Registro creado el 24-08-2015

Más obras de Giaquinto, Corrado

Impresión a la carta

Imprime en alta calidad cualquier obra disponible en nuestro catálogo en el tamaño y acabado que prefieras.

Banco de imágenes

Solicita cualquier obra disponible en nuestro catálogo en formato digital.

Arriba