Marco de El pintor Francisco de Goya
Hacia 1826. Moldeado, Dorado al agua, Ensamblado, 127,5 x 110 cmSala 062A
Marco de estilo Primer Imperio que recibe su nombre del gobierno de Napoleón Bonaparte como emperador (1804-15), aunque tiene su origen en hechos precedentes, como el descubrimiento arqueológico de Pompeya y Herculano o su campaña militar a Egipto. Sus diseñadores fueron los arquitectos Charles Percier (1764-1838) y Pierre Fontaine (1762-1853). Refleja un nuevo interés por la Antigüedad, de la que toma elementos clásicos, apreciables en mobiliario, vestuario, joyería, como las palmetas, las flores de loto o los roleos vegetales con antorchas. En el caso de los marcos, las palmetas son un motivo habitual, tanto en esquinas como a modo de friso, sin duda recogidas de la Antigüedad. Otro motivo decorativo, la abeja, se convirtió en un elemento recurrente en este estilo a partir de su elección como símbolo personal por parte de Napoleón Bonaparte, quien adornará todo lo que le rodeaba con este insecto.
Presenta un perfil abocinado donde se inscriben diversos motivos decorativos propios de este estilo. El filo tiene una secuencia de hojas de agua, mientras que la entrecalle doble, muestra roleos vegetales, antorchas y esquinas con acantos y sarta de perlas. Esta queda ceñida por una sarta de ovas y fusayolas. El canto muestra motivos decorativos más representativos del estilo, mediante flores de madreselva en forma de C que encierran una abeja, que a su vez bebe el néctar con sus antenas; encarnan la idea del Imperio Napoleónico como fructífero y generoso. Las esquinas se completan con hojas de palma esquemáticas, también muy representativas de este estilo.
De factura francesa, es posible que en origen albergara un retrato de Napoleón. Los motivos decorativos se usaban de manera seriada por medio de moldes, abaratando costes y generando más producción. Esto permitía entregarlos como regalos diplomáticos, obsequios a dignatarios imperiales, embajadores y realeza extranjera. El marco funcionaba así, como un elemento de propaganda política, donde se incluían símbolos que realzaban la grandeza del Imperio.
Posiblemente llegó a la corte española y fue reaprovechado posteriormente para este retrato. Algunos modelos similares, son el del retrato de Mariscal Duroc, duque de Friuli, de Antoine-Jean Gros (1771-1835), 1805, en el Musée des Beaux-Arts de Nancy o del Retrato de Napoleón con túnica ceremonial, de Baron Gérard (1770-1837), c.1805, en el Musée des Beaux-Arts de Montreal.