Marco de La Piedad con donante
2025. Dorado al agua, Impresión 3D, Policromado al óleo, 56 x 42 cmSala 057
La nueva enmarcación para el cuadro de La Piedad (P002540) del Taller de van der Weyden es el primer ejemplo materializado del Proyecto de investigación y desarrollo 3D aplicado a la Colección de Marcos. Se ha realizado una reproducción en 3D copiada del marco original de guarnece La Adoración de los Magos del Bosco, P002048 (hacia 1494).
Su anterior marco, de muy buena calidad, sigue los modelos ebonizados holandeses del siglo XVII que nada tienen que ver con la moldura que pudo tener en origen. Además, la excesiva anchura de sus molduras, 19 cm, obligaba al espectador a aproximarse excesivamente a la obra. El color oscuro y uniforme tampoco resultaba adecuado por absorber en exceso la luz, lo que provocaba la indefinición de los límites de la escena pintada. Por estos motivos se procedió a su cambio.
El proyecto de escaneado y reproducción 3D para la Colección de marcos se inicia con el estudio de esta obra. El objetivo es lograr reestablecer la adecuada relación que toda pintura debe mantener con su marco. Tras un análisis pormenorizado de la tipología de enmarcación que pudo llevar esta tabla en origen, se eligió un perfil de moldura flamenca típica de la época, la de La Adoración de los Magos (P002048) del Bosco que reúne todas las características del marco perdido que debió tener La Piedad en origen, un modelo flamenco vigente durante todo el siglo XV. Una vez seleccionado el modelo más idóneo se escanearon ambas piezas, tabla y marco, y se adaptó el archivo digital del marco a la forma y tamaño de la tabla. Se tuvieron en cuenta aspectos como el alabeo, curvatura y ancho de moldura. Se ajustó el modelado 3D y se imprimió en PLA madera (Ácido Poliláctico) por medio de una impresora FDM (Modelado por Deposición Fundida) en una sola pieza. Después de imprimir se hizo el posprocesado manual, donde se usaron las mismas técnicas que tradicionalmente se empleaban en la elaboración de este tipo de marcos del siglo XV: estucado, embolado, dorado al agua con oro fino y policromado en negro. El resultado de este proceso ha permitido recuperar la imagen que pudo tener, en origen, esta pintura y su enmarcación primigenia. Además, facilita una mejor comprensión del conjunto, e invita al espectador a introducirse de la manera más adecuada en la escena representada.