Marco de San Jerónimo
2026. Dorado al agua, Impresión 3D, Policromado al óleo, 56,2 x 42,2 cmEn exposición temporal
Marco lineal, liso, dorado y con canto policromado en negro. Ha sido realizado dentro del proyecto de escaneado y reproducción de marcos 3D, con motivo de la participación del cuadro “San Jerónimo”, de Jacob Cornelisz. van Oostsanen (P002697), en la exposición itinerante de Arte y Botánica, 2026.
No se conserva información relativa al marco original. Con el que ingresó la obra, y que ha sido sustituido por este nuevo, es de origen italiano de finales del siglo XVI o principios del XVII. Se trata de un marco dorado y tallado con hojas carnosas y cordón entorchado. Pese a su calidad, no responde a la tipología que correspondería a la obra.
Con el fin de restituir una relación más adecuada entre la pintura y su enmarcación, se ha propuesto la adopción de un modelo más acorde con su contexto cronológico y tipológico. El análisis de posibles soluciones ha conducido a la selección de un perfil de moldura flamenca, característica de la época. Como referencia, se ha tomado el marco que acompaña al retrato de Don Francisco Fernández de Córdoba y Mendoza, de Fernando del Rincón, (P002518), fechado hacia 1520-1521. Una moldura sencilla, dorada y negra, integrada y tallada junto con la propia tabla.
La elección responde a su valor como modelo tipológico representativo, más que a su configuración material específica, dado que la tabla de San Jerónimo debió de contar originalmente con un sistema de enmarcación engargolado. Una vez elegida la enmarcación más adecuada para la pintura de San Jerónimo, se realizó un escaneo 3D tanto del marco seleccionado como de la tabla a enmarcar. Para ello se empleó un escáner láser de alta resolución en modo de líneas cruzadas.
Se adaptó el archivo 3D del marco de Fernando del Rincón, al perímetro y topografía de la tabla del San Jerónimo. Las luces del marco se ajustaron de forma precisa a la rebaba conservada en la tabla, que indica la ubicación exacta por donde habría ido la enmarcación primigenia, de forma que permite apreciar todos los detalles de la pintura. En este sentido, se tuvieron en cuenta aspectos importantes, como otorgar un galce suficiente para la correcta sujeción y conservación de la obra; el alabeo de la tabla; un ancho de moldura proporcional a las dimensiones de la obra y mantener la veracidad de los detalles del escaneo original, como las técnicas y desgastes propios de una pieza del siglo XVI.
Una vez ajustado el modelado 3D, se imprimió en PLA madera (Ácido Poliláctico) por medio de una impresora FDM (Modelado por Deposición Fundida) en una sola pieza. Después, se posprocesó manualmente con las mismas técnicas que tradicionalmente se empleaban en la elaboración de esta tipología de marcos: estucado, embolado, dorado al agua con oro fino y policromado en negro. Para una mejor integración entre marco y pintura, se aplicaron diversas pátinas que dieron un acabado similar al que pudo tener el marco original. El resultado de este proceso ha permitido recuperar la imagen que pudo tener esta pintura y su enmarcación en origen. Además, facilita una mejor comprensión del conjunto e invita al espectador a introducirse de la manera más adecuada en la escena representada.