Retrato de niña
Hacia 1861. Lápiz sobre papel amarillento, 248 x 183 mmNo expuesto
Cabeza de una niña de unos cinco años de edad, de melena corta, peinada con raya a un lado, que posa mirando de frente al espectador, rematando su cuello en un escote redondo. Es uno de los más bellos retratos infantiles dibujados por Rosales en toda su carrera, tanto por la dulzura de las facciones armónicas y serenas del rostro de la niña como, sobre todo, por la ternura con que la representa Rosales, utilizando su técnica más delicada en el suavísimo modelado del claroscuro de su cara, a base de finas líneas paralelas entrecruzadas, que matizan su volumen iluminándolo desde la derecha. El artista maneja con una extraordinaria habilidad los juegos luminosos, tanto en los toques de luz y sombra con los que define los grandes y expresivos ojos de la niña, de mirada penetrante y levemente melancólica, como en la claridad que se trasluce entre las guedejas de su melena, recortándose su cabello ante el fondo. La rigurosa frontalidad del retrato, el refinamiento de su técnica concluida y cuidadosa y la idealización de la belleza de la pequeña modelo ajustan el dibujo en los primeros años italianos de Rosales, que lo fecha anotando el día y el mes, pero no el año, debiendo incluirse con toda probabilidad por su factura y tratamiento plástico en el mismo conjunto de los retratos realizados en 1861 a diversas mujeres de la familia de la patrona que el artista tuvo en Siena (Díez, J. L., Eduardo Rosales [1836-1873:] Dibujos. Catálogo razonado, Santander, 2007, p. 352).