San Juan Evangelista
Segundo tercio del siglo XVI. Pluma, Aguada, Tinta parda sobre papel amarillento, 278 x 216 mmNo expuesto
Carderera aceptó probablemente la antigua atribución a Pellegrino Tibaldi (1527-1596), que había pasado cerca de una década en España al final de su vida, trabajando principalmente en El Escorial, y cuya influencia fue de gran importancia en el Manierismo tardío español. Basándonos en el estilo, proponemos aquí la atribución a Bertoia. Se puede hacer una comparación especialmente notable entre el presente dibujo y el del mismo autor a pluma y aguada de la Madonna y el Niño, y otros estudios, del University Art Museum, Princeton (inv. núm. 48-667; Gibbons, 1977, núm. 53; Washington y Parma, 1984, núm. 69). La aplicación y la textura de la aguada parda en los ropajes de la Virgen del dibujo de Princeton son idénticas a las sombras indicadas en la espalda y manto de San Juan Evangelista. Aunque el estudio central de la Madonna y el Niño del dibujo de Princeton sigue sin ser relacionado con una pintura concreta, los rápidos estudios a pluma y a tinta que lo rodean están directamente vinculados con las decoraciones al fresco del artista en la Sala dei Sogni en Caprarola, una relación que permite fechar el dibujo de Princeton en el periodo comprendido entre 1569-73. Tanto en lo relativo a la ejecución como a la técnica, se puede hacer otra buena comparación con la Hoja de Estudios de Bertoia que se encuentra en el Museo de Capodimonte, Nápoles (inv. núm. 1016; Muzii, 1987, núm. 24). La misma fluidez de la pincelada y los fuertes acentos de aguada parda oscura son también una característica de la forma que tiene el artista de ejecutar estos bocetos llenos de vida. Finalmente, también típico de Bertoia es el fino sombreado cruzado que se aprecia en el estudio independiente de las nalgas de San Juan, trazado en el ángulo superior derecho del dibujo del Prado (Texto extractado de Turner, N.: Dibujos italianos del siglo XVI, Museo Nacional del Prado, 2004, p. 140).