Tríptico de la Flagelación
Hacia 1495. Óleo sobre tabla, 106,5 x 120 cmDepósito en otra institución
En la fecha de realización de la obra, la columna de la flagelación tal y como aquí se representa es un asunto franciscano puesto que, hasta la Contrarreforma, se venera sobre todo el fragmento del Santo Sepulcro de Jerusalén recogido, según la tradición, de casa de Caifás por los franciscanos. Las tablas laterales se dividen en dos registros, ocupando los superiores el asunto de san Benito y san Bernardo enseñando a través de los Evangelios a dos grupos de laicos y cistercienses, respectivamente, mientras que en los inferiores aparecen dos personajes sedentes con un libro sobre las rodillas y un pañuelo para enjugarse las lágrimas. La cronología de esta obra se sitúa en la última década del siglo XV, sin que, de momento, se pueda precisar las circunstancias del encargo ni las que la llevaron hasta las manos de doña Leonor de Mascareñas -dama portuguesa de la emperatriz Isabel, aya de Felipe II y de su hijo el príncipe don Carlos- que la donaría al convento franciscano de Nuestra Señora de los Ángeles (Texto extractado de Gómez Nebreda, M. L.: "Las pinturas del convento franciscano de los Ángeles de Madrid que pasaron al Museo de la Trinidad", Boletín del Museo del Prado, Tomo XX, núm. 38, 2002, pp. 39-42).