Retrato de caballero
1575 - 1580. Óleo sobre tabla, 45 x 33 cmNo expuesto
Esta pintura aparece en un asiento del inventario de la quinta del duque del Arco de 1794: “(86): media vara en quadro, la cabeza de un golilla del = Main [¿o?]-240 [reales de vellón]” y probablemente en el inventario anterior, de 1745, incluido en un grupo de diecinueve cabezas masculinas y femeninas que colgaban en la sala sexta. Ingresó en el Prado en 1848 junto con un grupo de obras procedentes del palacio de Aranjuez, donde aparece registrado con el número 86, el mismo con el que fue anotado en 1794 en la quinta, y figura también en una de las etiquetas manuscritas adheridas en el reverso de la tabla junto al texto “Retrato de Escipion/ Cayetano/ tasado en 1500 rs.” En el catálogo del museo de 1872 se mantiene esa atribución, que se repite hasta 1919, cuando Allende-Salazar y Sánchez Cantón identifican al caballero con Diego Hurtado de Mendoza (1503-1575). Tal propuesta descartaba a Pulzone como autor de la pintura, dada la incompatibilidad entre sus fechas de actividad pictórica y la cronología del humanista y político. La identificación, basada en un supuesto parecido con el retrato que de Hurtado de Mendoza hiciera hacia 1540 Tiziano (Florencia, Palazzo Pitti), no se sostiene. Más allá de las similitudes en el arreglo capilar propio de la época, no se aprecia parecido entre los rasgos del joven caballero del Prado con los de don Diego pintados por el veneciano.
En opinión de Leticia Ruiz parece necesario recuperar la posible adscripción a Pulzone, a pesar de que Voss, Berenson y Mayer rechazaron tal posibilidad sin que basaran tal rechazo en argumentos fundados. Para el primero, la relación de la pintura con Pulzone era “inadmisible”; el segundo dudaba que fuera una pintura italiana, y Mayer apoyaba la opinión de Voss, juzgaba la pintura de “genuinamente española”, bastante posterior a 1560 atendiendo a la golilla del personaje, y, según el modo pictórico empleado, consideraba que se trata de una obra juvenil de Luis Tristán (1580/85-1624), juicio que no puede sostenerse en la actualidad.
La fecha de realización del retrato parece situarse a mediados de la década de los setenta o inicios de la siguiente, cuando la gola estrecha se alza sobre la nuca en la manera que refleja la pintura. Por lo demás, el cotejo de esta cabeza con algunos retratos masculinos de Pulzone, se aviene bien a esa cronología. El refinado modo de definir los rasgos, con una cuidada iluminación, sutilmente contrastada y que ayuda a recrear las variaciones tonales de la epidermis, resulta característico del estilo del pintor de Gaeta; también la introspección psicológica que proyecta el caballero.
Los retratos de Marcantonio II Colonna, los de los cardenales Alessandro Farnese o Giovanni Ricci (ambos en Roma, Galleria Nazionale di Arte Antica, Palazzo Barberini) y el de Giacomo Boncompagni (colección particular) refuerzan la atribución a Scipione Pulzone de este joven caballero, que no puede seguir siendo identificado con Diego Hurtado de Mendoza.
Ruiz Gómez, Leticia, Retratos de Scipione Pulzone en el Museo del Prado. Boletín del Museo del Prado, 2025, p.26-36 fg.3