Nicolás Omazur
Óleo sobre lienzo. 1672
Aunque Murillo se dedicó, sobre todo, a la pintura religiosa, de su mano salieron varios retratos que representan a destacados miembros de la sociedad sevillana. El protagonista de este cuadro fue un amigo y admirador del pintor que nació en Amberes en 1641 y se había asentado en Sevilla, donde se dedicó al comercio y, en sus ratos libres, a la poesía. También al coleccionismo de arte, como prueba el inventario de los bienes que dejó a su muerte, entre los cuales se incluían varios cuadros de su
OBRA DE ARTE