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Coordinación de exposiciones temporales
Montserrat Sabán Godoy, Técnico de gestión, 1977-2016Coordinación de exposiciones temporales
Montserrat Sabán Godoy, Técnico de gestión, 1977-2016
Después de esos cuatro años, pasé mucho tiempo también en exposiciones. De repente necesitaban una persona para coordinar una exposición y me preguntaron si yo podía. Yo trabajaba mucho con Matías Díaz Padrón y me pidió que le ayudara con esa exposición. Pero había alguien más conmigo. Recuerdo que en la exposición de “El Arte en la época de Calderón” [en el Palacio de Velázquez, en 1981-1982] estuvo Mercedes Orihuela. Después hicimos la exposición de “Europalia”, también con Matías Díaz, aunque no era en el Museo del Prado sino en Bruselas. Aunque había muchos cuadros del Museo del Prado. También me encargué de sacar todos los datos de la bibliografía. Matías era un desastre para eso, y entonces te decía: “Revista de”, pero sin indicar el año. A veces ponía el nombre de la revista y otras veces los tenías que inventar. Otras veces te ponía el año y te preguntaba qué se había publicado ese año que tuviera relación con esto. Por lo tanto, tenías que buscarte la vida. Empecé a colaborar con exposiciones y ahí he estado mucho tiempo.
Hice varias exposiciones como coordinadora. Con Matías Díaz Padrón hice una que se llamaba “El Arte en la época de Calderón”. Creo que esa fue la primera exposición que hice, incluso realicé algunas fichas para el catálogo. Con Manuela Mena hice la exposición “Goya. El capricho y la invención. Cuadros de gabinete, bocetos y miniaturas” [en 1993]. Y más tarde, “El Palacio del Rey Planeta” [en 2005] y otra de gabinetes también la hice yo. Ellos te dan el listado de las obras que quieren. Entonces tú tienes que hacer la gestión de pedir las obras a cada institución, encargarte de la valoración de los cuadros para los seguros, del transporte para que traiga las obras de un sitio u otro. Coordinar toda esa labor. Después en el montaje de la exposición ya está el comisario, como es natural, porque tiene que decidir dónde va cada cuadro, porque, a lo mejor, haya pensado ya una lectura de la exposición. Este cuadro está al lado de este otro porque en algún momento han estado en relación, o son del mismo periodo. Entonces tú ayudas en el montaje de las exposiciones, que es una labor ardua y con mucho estrés. La verdad que es muchísimo estrés porque parece que no va a salir bien. Te avisan de que el camión ha salido y ya está en camino, pero nieva y no sabes qué hacer con ese camión que está por ahí perdido y lleno de obras de arte. Claro, te crea un estrés que no puedes ni dormir. Esa es la verdad.
Nos comunicábamos a base de cartas, porque no había internet. Escribías una carta y tenías que esperar hasta que llegara la respuesta en otra carta. Después cambió y fue maravilloso porque enviabas un correo y sobre el mismo te contestaban, casi en el mismo día tenías la respuesta. Pero antes tenías que escribir para pedir las piezas, después te contestaban que no y volvías a escribirles para intentar convencerles. Es decir, era una labor ardua. Antes de la exposición, con seis meses como mínimo, tienes que saber exactamente con qué obras cuentas. Hay comisarios que lo tienen claro, hacen un esquema de la exposición y dicen: “Quiero esto, esto, y esto”. Pero hay otros que, según van trabajando en la exposición, cambian de idea y se les antoja otro cuadro. Entonces cuando piensas que ya tienes cerrada la exposición, resulta que no. “Pídeme este cuadro a ver si hay suerte y nos lo prestan, porque ahora que ya está planificada la exposición me parece que es necesario”. Entonces tienes que empezar de nuevo. Eso pasa muchas veces, el tener que hacer cambios con tan poco tiempo. A lo mejor ya has hecho el listado de los seguros, los contratos para el transporte, y de repente tienes que cambiarlo todo deprisa. Pero claro, puede que el transporte ya esté adjudicado. Entonces te tienen que aceptar los nuevos presupuestos en el Ministerio, con lo cual se te echaban encima las fechas y aún no tenías la aceptación del Ministerio o del área de administración. Eso te ponía de los nervios, porque no tenías tiempo para que llegaran los cuadros. Hasta el día de la inauguración es un no vivir. Siempre digo que la gente que trabaja en exposiciones tiene un gran mérito, porque es un trabajo complicado. He soñado muchas veces con el Museo y sigo soñando con esos momentos de peligro cuando tienes que inaugurar la exposición y no llegan los cuadros.
Se incorpora al Museo Nacional del Prado con un primer año de prácticas, para posteriormente realizar una revisión de los fondos de la colección permanente, lo que luego vendría a llamarse "Prado disperso". Se vincula al Servicio de Exposiciones Temporales y más tarde a la Colección Permanente donde se encarga de la remodelación de las salas y del control de los movimientos de las obras de arte.
Entrevista realizada el 28 de junio de 2018
Índice entrevista
8 / 13-
Finales de 1978 -
Gracias a Javier Morales -
Rocío Arnáez y las prácticas -
Te pagaban cuando había dinero -
Un equipo muy pequeño -
Finales de los 70. Guías de las visitas oficiales -
Cuatro años en la revisión de depósitos. Una labor casi policial -
Coordinación de exposiciones temporales -
Colección permanente -
Conservadores y Brigada -
Los directores dan su impronta -
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