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Giaquinto, Corrado

Molfetta (Apulia, Italia), 1703 - Nápoles, 1766

Artista de fecunda producción pictórica al óleo y, sobre todo, al fresco, considerado el máximo representante de la pintura rococó en la Roma de la primera mitad del siglo XVIII y cuya obra ha sido punto de referencia de varias generaciones de pintores españoles. Estudia con Saverio Porta hasta 1719 y en 1721 se traslada a Nápoles, donde trabaja bajo la tutela de Nicola Maria Rossi, un seguidor de Francesco Solimena, cuya obra estudia el molfettense a fondo, lo que deja una huella innegable en sus conceptos pictóricos. En 1727 se traslada a Roma, donde modifica su opulento estilo napolitano en favor de un rococó de mayor clasicismo, bajo la influencia de Sebastiano Conca, colaborando con él en la bóveda de Santa Cecilia en el Trastevere. A partir de 1731 realiza su primer encargo importante, el ciclo de frescos para la iglesia de San Nicolás de los Loreneses. Probablemente por recomendación del arquitecto Filippo Juvarra, entonces activo en Stupinigi, Giaquinto recibe en 1733 y en 1735 encargos para pintar en los diversos palacios reales en Turín, donde conoce la obra de diferentes escuelas europeas, entre ellas las pinturas de Carle van Loo, Francesco de Mura y Giovanni Battista Crosato, asimilando su versión más refinada del rococó basada en exquisitas tonalidades. De vuelta a Roma trabaja a comienzos de la década de 1740 en las iglesias de San Juan Calabita y de la Santa Cruz en Jerusalén, creando la obra del rococó romano por antonomasia. Comienza una etapa de gran actividad artística, en la que asienta su exquisitez paulatinamente sobre un clasicismo más sólido, rindiendo homenaje al último maestro del barroco romano, Carlo Maratta, creando composiciones de mayor sencillez, pobladas por figuras solemnes y gestos pausados. Admitido en la Academia de San Lucas desde 1740, supervisa además el trabajo de los estudiantes españoles que iban pensionados a Roma. En 1750 recibe el encargo del monarca español, Fernando VI, de realizar la gran composición "La Trinidad" en la iglesia de la Santa Trinidad de los Españoles de Roma, proyecto en el que participa Antonio González Velázquez. La gran tela del "Nacimiento de la Virgen" de la catedral de Pisa será la última obra realizada durante su etapa romana antes de llegar a España en 1753, donde se necesitaba, al fallecer Jacopo Amigoni, un nuevo pintor que concluyese las obras de decoración de los diversos palacios de la corte. Giaquinto viaja acompañado de sus discípulos Nicola Porta y José del Castillo, este último pensionista de la Academia de San Fernando. Se detiene en Zaragoza para ver el fresco que llevaba a cabo su antiguo discípulo, Antonio González Velázquez, que le había precedido en su viaje a España para pintar la Santa Capilla de la basílica del Pilar. Inmediatamente es nombrado pintor de cámara, director general de la Academia de Bellas Artes de San Fernando y director artístico de la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara. Entre sus primeros proyectos en Madrid se encuentran los trabajos de restauración del fresco de Luca Giordano del Casón del Buen Retiro, la conclusión de la decoración del comedor de gala del Palacio Real de Aranjuez, y ya en 1756, la ejecución de la cúpula de la capilla del Palacio Nuevo. La obra de mayor envergadura artística la lleva a cabo en los proyectos decorativos del Palacio Real, donde es el responsable del diseño de estucos, esculturas y de los proyectos de pintura. Obra clave es el fresco que realiza en la escalera principal, "Triunfo de la Religión y de la Iglesia", y la composición pintada enfrente sobre el acceso al corredor, "Camón, sobre Hércules arrancando las columnas" y "Cosmografía". En las composiciones de la sala de las columnas, que corresponden en el primer planteamiento a la escalera principal, derrocha el máximo esplendor. Tratan del "Nacimiento del Sol", cuyo boceto guarda el Museo del Prado, y de la "Alegoría de la Majestad de España". Aparte de los asuntos alegóricos, realiza también escenas de batallas, como la que describe "La batalla de Clavijo", pintada en el platillo de la bóveda de ingreso a la capilla del Palacio Nuevo. De su dedicación a la pintura religiosa deja constancia en la colección de ocho lienzos que realiza para el reclinatorio del rey del palacio del Buen Retiro, entre ellos "La Oración del Huerto" (Prado). Giaquinto, de salud delicada, solicita en 1762 a Carlos III licencia para marchar a Nápoles a descansar. En un principio el viaje de reposo estaba planificado para unos meses, pero finalmente el pintor solicitó permiso al rey para retirarse definitivamente. En 1763 sufre un ataque de apoplejía, debido a lo cual ya no regresará a España (Reuter, A. en E.M.N.P., Madrid, 2006, tomo IV, pp. 1153-1155).

Obras (32)

Adoración de los pastores
Óleo sobre lienzo, Primer tercio del siglo XVII - Segundo tercio del siglo XVII
Giaquinto, Corrado
Pentecostés
Óleo sobre lienzo, Siglo XVIII
Giaquinto, Corrado
Triunfo de San Juan de Dios
Óleo sobre lienzo, 1740
Giaquinto, Corrado
La serpiente de bronce
Óleo sobre lienzo, 1743 - 1744
Giaquinto, Corrado
El milagro del agua
Óleo sobre lienzo, 1743 - 1744
Giaquinto, Corrado
El Descendimiento
Óleo sobre lienzo, Hacia 1754
Giaquinto, Corrado
La Santísima Trinidad
Óleo sobre lienzo, Hacia 1754
Giaquinto, Corrado
La Santa Faz
Óleo sobre lienzo, Hacia 1754
Giaquinto, Corrado
Cristo ante Pilatos
Óleo sobre lienzo, Hacia 1754
Giaquinto, Corrado

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