Cárcel de invención
Hacia 1796. Madera, 40,3 x 63,8 cmSala 089
Composición de una arquitectura con espacios imaginados, resuelta con perspectivas y claroscuros. Evoca lejana y filológicamente las “Cárceles” o prisiones imaginarias en aguafuerte de Giovanni Battista Piranesi de hacia 1745-1750, aunque con menos espacios abismales, o grabados arquitectónicos de Giuseppe Vasi, aunque más se relaciona con diseños arquitectónicos para decoraciones teatrales y arquitecturas utópicas, tanto del siglo XVII como los de Ferdinando Galli Bibiena (Bolonia 1657-1743) o Vincenzo Mazzi (activo entre 1748-1790), como los que más adelante, a principios del XIX, harían diseñadores como Luigi Tasca, combinando estructuras arquitectónicas diversas, un pozo, un monumento, e incluso una estatua sedente.
A partir de 1780 aproximadamente, con la ayuda y el seguimiento de su hijo Luigi, Ignazio se especializó en fantasías arquitectónicas o lo que él denominaba “perspectivas”, que incorporaba a muebles o vendía individualmente como cuadros en madera. Estas escenas arquitectónicas solían estar inspiradas en grabados contemporáneos.
Estuvo depositado, junto con dos taraceas más, en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid, donde se trasladaron con motivo de su fundación desde el 5 de diciembre de 1873, por lo que hasta muy recientemente los investigadores creían que pertenecían a la colección permanente del Museo Arqueológico. Este depósito que fue levantado definitivamente por Orden de 30 de abril de 2018.
Alvar González-Palacios (1993, p. 365), recopilando la escasísima producción de obras realizadas por Ignazio, fue quien dio a conocer esta taracea y el “Vestibolo Rotondo” (O2759), ambas firmadas, que dató a finales del siglo XVIII y las publicó localizadas “en el Museo Arqueológico Nacional de Madrid provenientes de las colecciones Reales”. Antonetto (2010, pp. 319-321) publicó la catalogación de ambas obras del Prado, también en la creencia de que pertenecían al Museo Arqueológico Nacional, sugirió la datación de h. 1795, e incluyó las versiones de ambas composiciones firmadas por el hijo de Ignazio, Luigi Ravelli (1766-1858), en el Palacio Madama, Museo Civico d’Arte Antiga de Turín (p. 323), quien siguió su estela y elaboró muchas composiciones de esta tipología.
Se conserva otra versión firmada por Lugi en colección particular (p. 324) -que probablemente sea la misma obra firmada por Luigi y publicada previamente por San Martino (1993, pp. 70-71)-, así como otra versión formando parte como elemento decorativo frontal de un “Comodino”, una pequeña cómoda datada a principios del siglo XIX y atribuida a Ignazio Ravelli, conservada en el Victoria & Albert Museum de Londres, n. inv. 6812/1860 (Antonetto, 2010, p. 335).
También una versión de esta composición, con variantes mínimas, y otra del Vestibolo Rotondo, realizadas y firmadas por su hijo Luigi, se encuentran en el Museo Camillo Leone de Vercelli (Viale, 1963, tav. 219ba; Colle, 2002, n. XII.22, pp. 329 y 502), procedentes del Museo Borgogna.
Durante su depósito en el Museo Arqueológico Nacional se llevó a la Exposición Histórico-Europea de Madrid, en el Palacio de Bibliotecas y Museos en 1892, donde se exhibió sin catalogar, “Tres cuadros mosaico grandes en madera “, según dejó firmado el Director del Museo Arqueológico Nacional el 21 de octubre de 1893 para que quedara constancia, tras la devolución de las piezas (Archivo MAN, Exp. 1892/29 (A-B-C), c. 50).