Concierto de aves
1661. Óleo sobre lienzo, 135 x 174 cmNo expuesto
Se observa en la composición una serie de aves entre las que se encuentran: un pavo real, un guacamayo rojo, un gallo, una gallina, una garza real y dos palomas, una de las cuales, por su postura, parece muerta. Todos cantan en un árbol en torno a un arrendajo, que aparece representado a la izquierda sobre una rama. Bajo sus patas hay un librete en el que se aprecia una partitura, donde se puede leer: LA • MVSICA • // • 1661 •. Su pareja canta bajo el guacamayo rojo. El pintor flamenco Jan Fyt retoma el tema del Concierto de aves, que pusieron en boga los artistas flamencos en las primeras décadas del siglo XVII, de su maestro Frans Snyders, el mayor exponente de todos ellos. Se trata de representaciones de distintos pájaros posados sobre troncos de árboles a modo de Concierto, en ocasiones junto a una partitura musical. Eran bastante comunes en la época, llegando a tener el I Marqués de Leganés en su colección, don Diego Messía Felípez de Guzmán, hasta cuatro conciertos de aves. Aparte del lienzo que nos ocupa, tres más de Snyders, maestro del pintor, se conservan en el Museo del Prado (P01758, P01761 y P07160). Se utilizaban como decoración para sobreventanas, sobrepuertas o antechimeneas por los aficionados del Norte de Europa, importándose más tarde a España. Este tipo de composiciones se generalizan en la segunda mitad del siglo, disponiéndolos en las casas o palacios de los alrededores de la villa de Madrid. El tema tiene su origen en la Edad Media, y en pintura proviene del los últimos años del XVI, con las representaciones de Eolo con las aves. Su significado simbólico se vincula con la representación de aves franciscana, que tenía que ver con la devoción mariana a Nuestra Señora de los Pájaros, originaria del siglo XIII. También estos conciertos suelen ser considerados como alusiones al sentido del Oído, aunque no es del todo claro. Además, se ha hablado de la vinculación con el concierto político y orden social del que gozaron los propietarios de estos cuadros durante el gobierno de los Archiduques Alberto de Austria e Isabel Clara Eugenia, reflejado en la sistematización musical del canto de los pájaros. El afán de status de los burgueses y nobiliarios hizo que encargasen este tipo de representaciones simbólicas, por lo que el tema se continuó por la generación de Fyt. Entre ellos, se encontraban: los seguidores de Snyders en Flandes, entre los que se encontraba el propio artista, además de Paul de Vos o Jan Van Kessel; en la República Holandesa, Gysbert, Melchior d´ Hondecoeter, Abraham Bisschot y Jacobus Victors; y en Francia, Nicasius Bernaerts o Pieter Boel, que contribuyeron a su propagación (Texto extractado de Pérez Preciado, José Juan en Colomer, José Luis: ARTE Y DIPLOMACIA de la Monarquía Hispánica en el siglo XVII, Ed. Fernando Villaverde, Madrid, 2003. pp. 281-285; Gómez, Joaquín y otros: Las Aves en el Museo del Prado, 2010, pág. 185).