Cristo coronado de Espinas
Después de 1488. Óleo sobre tabla de roble del báltico, 38,5 x 30,3 cmSala 058A
Representación frontal de Cristo con corona de espinas, captado apenas como un busto. El manto escarlata que, según las Escrituras, le colocaron como escarnio los soldados que lo atormentaban, es casi el único elemento de color, junto con el verde de la corona. Destaca la melena partida por la mitad y la incorporación de un fondo de oro con el fin de dar a la obra la apariencia de un icono o imagen de devoción más que el de presentarla en un contexto narrativo. Se trata de un tipo muy cercano a la “vera icon” o reliquia que alcanzó los Países Bajos en el siglo XV. Sin embargo, la inclusión de la corona y el manto rojo recuerdan el episodio de la Pasión, al que también alude sucintamente la boca entreabierta, marcando el carácter dramático de la imagen. La idea de colocar a Cristo con las manos juntas sobre una especie de alfeizar, incorpora un detalle emocional para el espectador, invitándole a entrar en el espacio sacro de la representación. En definitiva, la imagen muestra todas las características de la denominada Devotio moderna, propia de la cultura religiosa del siglo XV, en la que las obras sirven para reflexión del fiel que las contempla.
Se conocen numerosas versiones de este modelo iconográfico concreto realizadas en el círculo de la familia Bouts. El cuadro del Prado, pintado con seguridad ya tras la muerte de Dirk Bouts, según confirma el estudio de antigüedad de la madera, es atribuible al momento en que su hijo Albrecht estaba ya al frente del obrador.
La obra del Prado está ejecutada con una elevada calidad técnica, lo que permite situarla como uno de los ejemplares más notables realizados cuando Albrecht dirigía el taller. La pincelada es fina y concisa, a partir de un dibujo delicado y seguro, visible en ocasiones a simple vista. La finura con que está pintada se manifiesta de manera elocuente en algunos detalles, en especial en los fisionómicos del rostro, como nariz y párpado, cabello e incluso en el diseño de la corona de espinas. Por todo ello debe ser considerada no solo como una más de las versiones conocidas atribuidas a este pintor, sino como una de las que mayor calidad presentan.
Pérez Preciado, José Juan, Pintura flamenca del siglo XV en el Museo Nacional del Prado. Catálogo razonado, Madrid, Museo Nacional del Prado, 2024, p.74-76 nº.6