Santa Mónica
Principio del siglo XVI. Óleo sobre tabla, 35 x 24 cmNo expuesto
La figura se representa en busto mirando hacia su derecha, en posición orante con las manos juntas. El encuadre no deja ver los brazos ni su arranque y las manos quedan cortadas por el borde inferior de la obra. Viste un manto verde parduzco, bajo el cual una toca le cubre la cabeza dejando visible solo el rostro. La boca permanece cerrada, varias lágrimas caen de sus ojos. El fondo es azul verdoso. No hay nimbo. Como aclara la inscripción original sobre la tabla, se trata de santa Mónica, la madre de san Agustín, aunque captada según la tradicional representación de la Virgen Dolorosa.
De todas las versiones derivadas del prototipo de Dirk Bouts, la del Prado responde a una singularísima disposición invertida, de la que solo se conoce otro ejemplo: la copia subastada en Colonia. La obra del Prado tiene cierta calidad, con gran fineza en su ejecución, como muestran los leves toques para marcar cada uno de los pelos de las cejas. Es llamativo el modo de crear los pliegues de la toca mediante trazos de gris muy gruesos que a su vez ayudan a marcar las sombras.
Se puede concluir que la obra fue realizada en los Países Bajos siguiendo modelos iconográficos de Dirk Bouts muy extendidos, popularizados también por su hijo Albrecht. El autor, un desconocido seguidor flamenco de esos artistas, utilizaría uno de sus modelos que trasladó mediante calco en fecha incierta, aunque por su factura, poco precisa, nunca en el siglo XV. Después, la obra llegó a España, donde abundan esos modelos devocionales de Dolorosas creados por Bouts y su presencia se prolonga hasta mediados del siglo XVI, según demuestran las numerosas copias localizadas.
No se puede aproximar una fecha de ejecución, dada la imposibilidad del estudio dendrocronológico del soporte. Aunque el culto a santa Mónica se popularizó desde mediados del siglo XV, el lenguaje pictórico implica una producción más propia de inicios del XVI, coincidiendo con la difusión de los modelos de los Bouts. La modificación del marco, sin embargo, debió de realizarse ya bien entrada la centuria, al incluir alusiones al Breviario romano.
Pérez Preciado, José Juan, Pintura flamenca del siglo XV en el Museo Nacional del Prado. Catálogo razonado, Madrid, Museo Nacional del Prado, 2024, p.97-101 nº.9