Albert Bouts
Lovaina (Bélgica), ca. 1452-60 - Lovaina (Bélgica), 1549Albrecht Bouts continuó la carrera artística iniciada por su padre Dirk Bouts, en cuyo taller trabajó en sus comienzos. A la muerte de aquel en 1475, Albrecht dejó Lovaina para viajar y seguir formándose, aunque en 1480 se documenta de nuevo en la ciudad como artista independiente. Al menos desde 1492 fue sacristán de la capilla de Nuestra Señora Extramuros, Onze Lieve Vrouw van Ginderbuiten, de la ciudad, la misma que albergaba entonces “El Descendimiento” de Rogier van der Weyden, hoy en el Museo del Prado (P2825). Para ese lugar pintó en la primera década del siglo siguiente el tríptico de “La Asunción de la Virgen”, hoy en Bruselas (Koninklijke Musea voor Schone Kunsten, inv. 574). En el interior de una de sus alas retrató como donante a su suegro Christianus de Nausnydere, miembro del consejo de la ciudad, y en la otra pintó su propio retrato y el de su segunda esposa Elisabeth de Nausnydere, rica viuda con la que se había casado antes de junio de 1490. Es muy llamativa la incorporación en ambas escenas, además del escudo de armas de su familia política, uno propio, compuesto por dos ballestas en oro sobre gules con la letra A y debajo tres escudos en plata sobre azur, asociado tradicionalmente a la cofradía de pintores de San Lucas. Esta complaciente manifestación de un blasón personal, aludiendo con claridad a una profesión artística, es del todo inusitada para el momento. De hecho, Albrecht alcanzó una posición social elevada en Lovaina, adquiriendo a lo largo de su vida varias propiedades tanto en esa ciudad como en Bruselas.Hay noticia de relevantes encargos que recibió de instituciones dentro y fuera de Lovaina. En 1504 trabajaba en un altar para la cofradía de la Santa Sangre establecida en la catedral de Amberes, que no se ha conservado. También está documentada una pintura de tema desconocido para la cofradía del Sagrado Sacramento en la Sint-Pieterskerk, iglesia de San Pedro, de Lovaina en 1515, que tampoco ha llegado hasta hoy.Su estilo deriva claramente del de su padre. Gran parte de su producción se basa en la continuación y reelaboración de diversos prototipos devocionales popularizados por aquel, en especial Dolorosas y cabezas de Cristo como Varón de Dolores. Sin embargo, sus pinturas de historias denotan una fuerte influencia de Hugo van der Goes, con quien posiblemente también pasó un tiempo formándose durante su juventud (J. J. Pérez Preciado, "Pintura Flamenca del Siglo XV. Catálogo razonado", Museo del Prado, 2024, p. 70).





