Cristo crucificado
Finales del siglo XVI - Primera mitad del siglo XVII. Óleo sobre lienzo, 376 x 246 cmDepósito en otra institución
Referido por Palomino (1724, ed. de 1988, pp. 143-144) en la escalera del convento de San Felipe el Real: "Pero porque no carezcamos en la Corte de pintura pública de Ribalta, nos deparó la Providencia dos tan superiores, que no se pueden mejorar, pues para que ninguna de ellas supere a la otra: ambas son una misma repetida, y es la efigie de Cristo Crucificado del tamaño natural, que está en el claustro del Colegio de Doña María de Aragón junto a la escalera: y la otra en la misma forma, que está a la mitad de la escalera del Convento de San Felipe de esta Corte, que ambos son del padre y no se sabe cuál es el mejor". Registrada posteriormente en el mismo lugar por Felipe de Castro (ca. 1750/1764), Ponz (1776, V, 7.a división, párrafo 5) y Ceán (1800, IV, p. 174).
La procedencia del convento de San Felipe el Real se afirmó ya en las sucesivas ediciones del catálogo del Museo del Prado entre 1882 y 1907 (n.o 2174h). Al no ser registrado el cuadro en las ediciones posteriores del catálogo, el dato no fue tenido en cuenta por los historiadores. Ainaud de Lasarte (1947, p. 353) señaló que le parecía "muy posible" que el Cristo de San Felipe fuese el que para esas fechas se hallaba ya depositado en el monasterio de Poblet. De él recogieron la misma procedencia, como meramente "posible" o "probable" otros autores (como por ejemplo Kowal, 1981, II, n.o F-2, quien muestra claras reticencias a aceptarla).
El inventario de los cuadros de los conventos suprimidos de la demarcación de San Felipe el Real entregados a la Academia por Manuel Cantero, y el inventario general de los cuadros de la Trinidad existentes en el depósito y escogidos por la Comisión de la Academia, confirman la procedencia de San Felipe el Real y excluyen la hipótesis de Kowal de que el cuadro fuese trasladado a la Academia en 1813 desde el depósito del Convento del Rosario y permaneciera allí hasta su paso al Museo del Prado. Sin duda estuvo de nuevo en el convento entre 1814 y 1836.
Álvarez Lopera, José, El museo de la Trinidad: historia, obras y documentos (1838-1872), Madrid, Museo Nacional del Prado, 2009, p.109