Dos leones y una leona
Hacia 1620. Óleo sobre lienzo, 171 x 247 cmNo expuesto
Cuadro ambicioso, de buena factura. La escena la protagonizan tres animales que repiten otros de un cuadro importante de Rubens, Daniel en el foso de los leones, pintado hacia 1614 (National Gallery of Art, Washington). En una carta escrita el 28 de abril de 1618, Rubens afirmaba que ese cuadro lo pintó "del natural", lo que implica que al menos algunos de los animales los había estudiado de ejemplares vivos.
Existen varios dibujos de leones realizados hacia 1612-13 por Rubens en Bruselas. Allí tenían algunos ejemplares los archiduques Isabel Clara Eugenia y Alberto de Austria, soberanos de los Países Bajos Meridionales. También pudo estudiar leones en Gante. Varios de los dibujos de Rubens citados (en la Albertina en Viena, el British Museum de Londres, y uno en colección particular en esa misma ciudad) muestran los mismos animales que se ven en este cuadro y también en Daniel en el foso de los leones. Además, se sabe que uno de los animales, la leona, se basa en dibujos que realizó Rubens de bronces renacentistas.
Con esta información y conociendo la forma de trabajar de Rubens, se puede especular que Rubens debió de estudiar los leones del natural y de bronces renacentistas. Compartió esos dibujos con su amigo Jan Brueghel el viejo, que pintó leones basados en ellos en un cuadro suyo, El arca de Noé, de 1613 (J. Paul Getty Museum). Rubens mismo utilizó esos dibujos como modelos en el cuadro mencionado anteriormente de Daniel en el foso de los leones, del que existen varias versiones, seguramente realizadas por colaboradores del taller del pintor. Además, algunos de los leones también fueron utilizados en el taller de Rubens, o al menos con permiso del maestro, para hacer composiciones diferentes. En el caso que nos ocupa, Rubens debió de pedir (o permitir) que Snyders y Wildens, dos colaboradores suyos especialistas en pintar animales y paisajes respectivamente, utilizasen sus dibujos y cuadros como modelos.
Es probable que los árboles sean de mano de Jan Wildens, un especialista que trabajó con Rubens, sobre todo entre 1616 y 1620, realizando los fondos de paisaje de algunos de sus cuadros (un ejemplo pertenece al Prado: Acto de devoción de Rodolfo I de Habsburgo, P1645). Por la calidad y estilo que se ven en las cabezas de los leones, posiblemente sean de mano de Frans Snyders, que trabajó con Rubens desde 1609 pintando los animales en algunos de sus cuadros (en el Prado existen varios ejemplos, el primero y más importante Filipómenes descubierto (P1851).
Vergara, Alejandro, Atribuído a Frans Snyders y Jan Wildens. Dos leones y una leona. en: Memoria de actividades 2021 Museo Nacional del Prado, Ministerio de Cultura y Deporte, 2022, p.60-62