Fernando VII, con uniforme de capitán general
1814. Óleo sobre lienzo, 102 x 76 cmEn exposición temporal
Retrato de Fernando VII (El Escorial, Madrid, 1784-Madrid, 1833). Rey de España (1808, 1814-1833).
Representado de más de medio cuerpo, el Rey viste uniforme de capitán general: casaca azul con forro, solapa, collarín y vuelta de grana con tres órdenes; dos hileras de botones dorados; camisa blanca de cuello alto y corbatín de seda negra; calzón de ante; faja de seda encarnada con tres pasadores de oro con el bordado del entorchado. Pendiente del cuello, insignia del Toisón de Oro. En el pecho ostenta las grandes cruces de la Orden de Carlos III e Isabel la Católica (sendas bandas y placas) y la Gran Cruz de la Orden de San Fernando. Con la mano derecha se apoya en el bastón mientras que con la izquierda sujeta los guantes y el bicornio con escarapela roja, galón, presilla y botón dorados, además de plumas blancas. La orden de Isabel la Católica fue instituida por el rey Fernando VII el 24 de marzo de 1815 (Gaceta de Madrid de 25 de marzo de 1815) y, por tanto, la fecha de finalización del cuadro, o su retoque definitivo, tuvo que ser posterior a la misma, para que puedan verse los distintivos de esta orden (Proyecto catalogación elementos heráldicos y falerísticos, Real Academia Matritense de Heráldica y Genealogía)
Se trata del mejor de los ejemplares conocidos del primer modelo de retrato oficial que Vicente López realizara para este monarca a lo largo de toda su carrera, en su calidad de primer pintor de cámara del rey, pudiendo considerarse cabeza de serie de los ejemplares conocidos de esta versión de la efigie real, de los que se conocen varias réplicas autógrafas (P007022), además de numerosas copias que, lógicamente, hubieron de multiplicarse para satisfacer la demanda de todas las instituciones oficiales del Reino, cuyas estancias debían estar presididas por la imagen del nuevo soberano.
Díez, José Luis (dir.), Pintura del Siglo XIX en el Museo del Prado: catálogo general, Madrid, Museo Nacional del Prado, 2015, p.330