Florero
Segunda mitad del siglo XVII. Óleo sobre lienzo, 86 x 76 cmDepósito en otra institución
La obra, atribuida a Bartolomé Pérez, uno de los artistas más renombrados del barroco madrileño en la pintura de floreros, subgénero importante dentro de los cuadros de naturalezas muertas, representa un florero sobre fondo oscuro, colocado en el plano inferior de una superficie pétrea escalonada en dos niveles.
El recipiente reúne un ramo conformado por flores de distintas especies, con predominio de tagetes y amarantos. El contenedor es un sencillo vidrio de morfología globular, cuello corto y boca estrecha. Lleno de agua aproximadamente en sus tres cuartas partes, muestra, gracias a la natural transparencia de su materia, los tallos de las flores. El conjunto vegetal está plasmado con un sentido muy dinámico, conseguido mediante la disposición asimétrica del motivo y su basculación hacia la derecha. En la pintura llama la atención la iluminación contrastada, con foco cenital izquierdo, que resalta las flores del primer término y gradúa la adumbración, logrando un sutil efecto de profundidad. Asimismo, esa fuente lumínica provoca el reflejo de un ventanal de cuatro cuarterones en el vientre del florero y genera un intenso destello en su fondo. El lienzo de esta pieza ha sido recortado en su lateral izquierdo, según revela la forma fragmentada -acaso un recipiente opaco de pequeño tamaño- y su sombra proyectada, motivos visibles en la mitad inferior de dicho lado. De igual manera, la tela primitiva, consolidada por un forrado, muestra en el canto de ese sector restos de pintura. Por tanto, el cuadro ha sufrido una alteración de su formato original, que debió de ser apaisado, conteniendo, como se aprecia en alguna otra obra, un elemento contrapuntístico al asunto ahora visible.
La pintura está atribuida a Bartolomé Pérez, discípulo y yerno de Juan de Arellano. La soltura de la pincelada, la delicada y cálida paleta de rojos, anaranjados y rosados, a la que se unen algunos blancos, y el fuerte italianismo que se percibe en el trabajo así lo confirman. Es resaltable que más de la mitad de las flores representadas sean de procedencia americana -como los amarantos, tagetes y dondiegos de día- y esté presente también la vistosa y aromática flor del arbusto Datura metel, especie posiblemente originaria de la India. La presencia en el cuadro de esta flora exótica lleva a pensar que a la incuestionable y tantas veces reiterada función ornamental de estos floreros, compartida con la de los jardines, habría que añadir el interés de su creador y de su poseedor por conocer y guardar memoria del mundo natural de los países de ultramar.
Busto Hevia, Gabino, 'Bartolomé Pérez (atribuido). Florero' En: El factor Prado: los depósitos del Museo Nacional del Prado., Museo de Bellas Artes de Asturias,, 2022, p.74-77 nº 14