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Inmaculada Concepción
Zurbarán, Francisco de
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Zurbarán, Francisco de

Fuente de Cantos (Badajoz), 1598 - Madrid, 1664

Se educó artísticamente en Sevilla, con Pedro Díaz de Villanueva (1614), pero sin duda mantuvo con Pacheco y Velázquez relaciones amistosas. Será para la historia el pintor monástico por excelencia, absolutamente identificado con la pasión devota y el prodigio milagroso, siempre visto desde un ángul ...

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Inmaculada Concepción

Hacia 1635. Óleo sobre lienzo, 101,2 x 77,3 cm.

El de la Inmaculada Concepción fue uno de los temas que Zurbarán trató con mayor frecuencia, pues fue uno de los que despertaban más demanda entre la clientela institucional y privada sevillana, y se adaptaba muy bien a sus cualidades como narrador. Dentro de las limitaciones compositivas que imponía el tema, el pintor fue capaz de alcanzar una notable variedad, pues evitó repetirse, como muestra esta obra, que supone una alternativa desde el punto de vista narrativo y compositivo a otras Inmaculadas que realizó en las primeras décadas de su carrera, como la del Prado (P2992), la del Museu Nacional d’Art de Catalunya (MNAC) de Barcelona, o la del Museo de Sigüenza, todas ellas de gran calidad.

Vemos aquí a la Virgen niña, vestida de blanco y azul, elevada sobre la media luna invertida y un grupo de cabezas de ángeles, y rodeada de símbolos de las letanías, que aparecen tanto en el paisaje de la zona inferior como entre las nubes que rodean a la Virgen. Muchas de esas características se encuentran también en las Inmaculadas citadas. En los ejemplares del Prado y de Sigüenza la Virgen junta sus manos, entorna los ojos y humilla su cabeza en actitud de oración recogida. Son imágenes introspectivas y cerradas, y muy estrechamente relacionadas entre sí, pues la radiografía de la versión del Prado demuestra que en origen su composición era exactamente igual que la de Sigüenza, pero en un momento determinado Zurbarán decidió recoger el manto de la Virgen y crear una imagen más compacta, cercana desde muchos puntos de vista a la Inmaculada Concepción con dos niños orantes del MNAC, firmada en 1632. Esa fecha, el conocimiento que tenemos ahora de que la versión del Prado es consecuencia de la de Sigüenza, y la relación que guarda la obra de la colección Arango con esta última son los principales datos que permiten encuadrar cronológicamente el grupo de estas cuatro Inmaculadas y situarlas a finales de la década de 1620 y principios de la siguiente.

Dentro de ese grupo, la Inmaculada de la donación Arango tiene una personalidad propia. Se diferencia de las demás especialmente desde el punto de vista de su actitud: en vez de tener las manos juntas en oración, como las demás, extiende sus brazos, y eleva su mirada hacia lo alto, lo que contrasta con la mirada concentrada y baja de las versiones del Prado y de Sigüenza. Esa apertura de brazos se acompaña de un notable giro del cuerpo, a diferencia de las otras tres versiones, en las que la Virgen niña tiene una posición estrictamente frontal. La mirada hacia lo alto, los brazos extendidos y la huida de la frontalidad dan como resultado una imagen dinámica, en la que se subraya de manera muy eficaz el impulso ascensional, que será cada vez más propio del tema a medida que avanzaba el siglo XVII, y que culminará en Bartolomé Esteban Murillo (1617-1682).

Esta pintura se singulariza de otras versiones contemporáneas de Zurbarán también desde el punto de vista cromático, pues en ella se han distinguido de manera muy precisa tres grandes campos de color: el blanco de la túnica, el azul del manto y el dorado del entorno, que armonizan extraordinariamente, y que se suceden de manera nítida e ininterrumpida, sin las mezclas e interferencias que modulan las otras versiones. Esa seguridad en el manejo de los campos de color se acompaña de una depurada técnica descriptiva, reflejada, por ejemplo, en los pliegues que organizan los paños y que crean una eficaz sensación de espacio y volumen. Ese mayor dinamismo y el énfasis en la luminosidad no solo singularizan esta Inmaculada en relación a las obras tempranas del pintor, sino también respecto a lo que había sido la tradición sevillana hasta entonces, que propiciaba obras mucho más estáticas y frontales, como las Inmaculadas de Juan de Roelas (h. 1570-1625), Francisco Pacheco (1564-1644), Francisco de Herrera el Viejo (h. 1590-h. 1654) o Diego Velázquez (1599-1660). Con esta obra, Zurbarán ensayó una nueva dirección, que se acabaría imponiendo en la pintura sevillana a partir de mediados de siglo. El primer apunte de ese camino lo encontramos en la Inmaculada de Sigüenza, en la que la combinación de azules, amarillos y blancos y la apertura del manto producen un efecto más aéreo que en las obras de los artistas precedentes. La presente versión parece un paso más allá en términos de ligereza y movimiento. Todo ello sugiere que estamos ante la pintura más tardía de este grupo de primeras Inmaculadas de Zurbarán (Texto extractado de Portús, J. en: Donación de Plácido Arango Arias al Museo del Prado, Museo Nacional del Prado, 2016, p. 46).

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Ficha técnica

Número de catálogo
P08214
Autor
Zurbarán, Francisco de
Título
Inmaculada Concepción
Fecha
Hacia 1635
Técnica
Óleo
Soporte
Lienzo
Dimensión
Alto: 101,2 cm.; Ancho: 77,3 cm.
Procedencia
Londres, 1972; colección Plácido Arango Arias; donación Plácido Arango Arias, 2015.

Bibliografía +

Young, Eric, Una desconocida Inmaculada Concepción de Francisco de Zurbarán, Archivo español de arte, XLV/178, Madrid, 1972, pp. 161-66.

Gudiol, J.; Gállego, J., Zurbarán: 1598-1664, Ediciones Polígrafa, Barcelona, 1976, pp. n. 74.

Baticle, J. en: Serrera, J. M. (ed.), Zurbarán, Ministerio de Cultura: Banco Bilbao Vizcaya, Madrid, 1988, pp. n. 81.

Pérez Sánchez, A. E.; Navarrete, B., Pintura española recuperada por el coleccionismo privado, Fundación Fondo de Cultura de Sevilla, Sevilla, 1996, pp. n. 31.

Delenda, Odile, Francisco de Zurbarán, 1598-1664. Catálogo razonado y crítico, I, Fundación Arte Hispánico, Madrid, 2009, pp. n. 43.

Museo Nacional del Prado, Plácido Arango Arias. Donación de 25 obras maestras de su colección de arte antiguo al Museo del Prado, Museo Nacional del Prado, Madrid, 2015, pp. n. 11.

Museo Nacional del Prado, Memoria de actividades 2015, Museo Nacional del Prado, 2016, pp. 48-49.

Otros inventarios +

Inv. Nuevas Adquisiciones (iniciado en 1856). Núm. 2906.

Exposiciones +

Presentación especial: Inmaculadas
04.10.2016 - 19.02.2017

Ubicación +

Sala 010A (Expuesto)

Expuesto
Fecha de actualización: 03-12-2016 | Registro creado el 24-08-2015

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