La Virgen de la Leche
Siglo XV. Óleo sobre tabla de madera de roble, 18 x 13 cmNo expuesto
Recortada sobre un fondo rojo y con nimbo de rayos, María lleva velo blanco y túnica azul. Del Niño, que se aferra al pecho de su madre, apenas se aprecian la cabeza y las manos. La tabla reproduce una iconografía tradicional, derivada de los iconos bizantinos de la Virgen de la Leche, también conocida como galactotrofusa o Virgo lactans. Sus precedentes se remontan a la Antigüedad clásica e incluso a Egipto, a ciertas imágenes de Isis alimentando al dios Horus que serían cristianizadas a través del mundo copto. El tema alcanzó gran desarrollo en la Edad Media, especialmente a partir del momento de mayor humanización de la piedad devocional en el siglo XIII, para desaparecer casi por completo tras el Concilio de Trento.
La obra repite un modelo iconográfico de gran aceptación, la Virgen de la Leche en un tondo, basado en un prototipo del Maestro de Flémalle pero popularizado y definido en el taller de Memling. Fue pintada en una tabla circular que incluía el marco en el mismo soporte, luego recortada y pasada a formato cuadrangular, sufriendo en el proceso ligeras pérdidas de pintura y quedando un poco girada la posición de las figuras. La imposibilidad de completar el análisis dendrocronológico, junto a la procedencia incierta de la obra, no trazada para antes de 1969, no permiten descartar la posibilidad de que se trate de una copia posterior al siglo XV.
Pérez Preciado, José Juan, Pintura flamenca del siglo XV en el Museo Nacional del Prado. Catálogo razonado, Madrid, Museo Nacional del Prado, 2024, p.31-314 nº.40