Retrato del canonista Juan de Narbona con su secretario
Hacia 1620. Óleo sobre lienzo, 132 x 108,7 cmNo expuesto
Este sobrio retrato doble representa al doctor en derecho canónico y religioso toledano Juan de Narbona, sentado y de cuerpo prácticamente entero. El protagonista, ataviado con sotana y cuello blanco, orienta sus ojos pensativos hacia un punto indeterminado, fuera del espacio de la pintura, mientras su mano descansa sobre una calavera. De pie tras él, un joven que le presenta una misiva, capta la atención del espectador a través de su intensa mirada. El artista conduce la lectura de la escena a través de un potente haz de luz y unas exageradas líneas compositivas, subrayadas por la posición de las manos y las cabezas, hacia la calavera y el crucifijo que descansan sobre una sencilla mesa de madera. Ambos elementos transforman el retrato y lo convierten en una vanitas, en una reflexión sobre la muerte y la salvación. La iluminación, fuertemente dirigida y contrastada, y la austera gama cromática, limitada a los negros, los pardos y los blancos revelan la influencia del tenebrismo caravaggista, mientras el formato de retrato doble remite a modelos italianos del Renacimiento, de artistas como Rafael y Tiziano.
Este carácter conecta perfectamente con la personalidad y formación de Luis Tristán, el discípulo mejor conocido del Greco y un pintor de gran relevancia en el ámbito castellano del primer tercio del siglo XVII. Tras una estancia de formación en Italia, donde pudo conocer de primera mano las corrientes artísticas más modernas del momento, el caravaggismo y el naturalismo romano, se instaló en Toledo aproximadamente en 1612 y hasta su temprana muerte en 1624, donde se dedicó principalmente a la pintura religiosa.
Se desconoce la procedencia de la obra hasta la década de 1960, cuando se documenta en una colección privada madrileña. Publicada por primera vez en la exposición Velázquez y lo velazqueño (1960) con atribución a un anónimo sevillano, la autoría de Luis Tristán y la identificación del personaje con Juan de Narbona fue propuesta por Benito Navarrete (2015) en base a la estrecha relación entre este retrato y la efigie que el canonista incluyó en su tratado De apellatione a Vicario ad Episcopum (Toledo, 1615). Esta estampa, realizada por el grabador tardomanierista Pedro Ángel, en la que se lee la inscripción “Tristan pinx: P. Angel excud”, se cree basada en una pintura desaparecida del pintor de la que se conserva una copia del siglo XVIII (Biblioteca de Castilla-La Mancha, Toledo).
Juan de Narbona (de Aguilar), que fue, entre otros cargos, consultor oficial del Santo Oficio, canónigo y abad mayor de la Colegiata de Alcalá de Henares y catedrático de derecho canónico de la Universidad de Toledo, perteneció a una importante familia toledana de canonistas y escritores. En cuanto al joven que aparece tras él en el retrato, podría ser, teniendo en cuenta su parecido físico, uno de sus hermanos más jóvenes, lo que entroncaría de forma natural con la costumbre de que profesionales o eclesiásticos con éxito se hicieran cargo de la formación de los jóvenes varones de la familia, de diseñar su carrera y promocionarla. Otro de sus hermanos menores, Diego de Narbona (1642), se hizo retratar por otro destacado pintor del ámbito toledano, Fray Juan Bautista Maíno, cuyo diseño fue grabado por María Eugenia de Beer. Se conoce bien la relación de la familia de Juan Narbona -principalmente de los miembros más relevantes, como su tío Eugenio, su padre Alonso y su hermano Diego- con diversos eruditos, altos cargos religiosos y artistas de Toledo, como el Greco, y su empeño en proteger y promover el nombre familiar a través de sus publicaciones y de la importante biblioteca familiar.
En cuanto a la posible datación del cuadro, la estampa de Pedro Ángel, que debió de ser realizada poco antes de 1615, representa a un Juan de Narbona joven, de 24 años. Mientras, la efigie pintada del Prado presenta al canonista como un hombre de facciones más maduras, con la frente surcada de arrugas, por lo que podría haber sido ejecutada con posterioridad, alrededor de 1620.
Cenalmor, Elena, 'Luis Tristán. Retrato del canonista Juan de Narbona con su secretario, h.1620'. En: Memoria de Actividades 2022, Ministerio de Cultura y Deporte, 2023, p.62-64