Salvador
Hacia 1520. Óleo sobre tabla, 31 x 20,5 cmSala 052C
Las pequeñas tablitas con la representación naturalista del Salvador gozaron de un amplio predicamento en todo Occidente a partir de su interpretación por parte de Jan van Eyck y los primeros maestros de la ars nova flamenca. La obra que nos ocupa constituye un testimonio emblemático de la particular versión de este modelo iconográfico, operada por los maestros italianos o italianizantes a finales del siglo XV e inicios del siglo XVI, especialmente a partir de las variantes generadas en el taller de Leonardo tras la realización de la celebrada imagen del Cristo Salvator Mundi.
Entre estos intérpretes se encuentran los Hernandos, que, tras su etapa de formación en Italia, se establecieron en Valencia. Más concretamente, la faz de Jesús con melena caída sobre los hombros es característica de Fernando Yáñez, puesto que Fernando Llanos lo representa con el cabello más hueco, formando mechones agitados por el viento. Partiendo de esta premisa, se han relacionado con Yáñez diversas imágenes del Salvador, entre las que se cuentan una atribuida a Jacopo de Barbari (colección particular, Londres) y otra también de propiedad particular reseñada por Benito Doménech y Gómez Frechina. A ellas Ximo Company añadió esta tablita recién ingresada en el Prado, que atribuyó directamente al maestro manchego en un estudio publicado a raíz de su aparición en el mercado anticuario madrileño a principios de los años 90. La propuesta no ha obtenido una aceptación unánime entre los especialistas. Por una parte, Benito Doménech ha apuntado la posibilidad de que se trate de la obra de un pintor anónimo norditaliano con efluvios leonardescos. Este último punto puede ser una línea de estudio razonable, y más si tenemos en cuenta que es muy probable que Fernando Yáñez debió de realizar una estancia en Lombardía en los últimos años del siglo XV o primeros del XVI, circunstancia que le habría puesto en contacto con los modelos cristológicos practicados por el taller de Leonardo. Otra posibilidad, apuntada más recientemente, es la atribución a Paolo San Leocadio, maestro italiano establecido en Valencia a partir de 1472. Esta es la hipótesis de Joan Damià Bautista, que considera que se trata de una obra realizada después de 1500, en un momento en el que San Leocadio fue sensible al influjo de los Hernandos. En cualquier caso, también observa paralelos con figuras presentes en otras obras del maestro emiliano, como el retablo de san Jaime de Villarreal. A nuestro juicio, esta propuesta es la menos verosímil, dadas las diferencias que apreciamos entre la imagen de la santa faz que nos ocupa y otras composiciones de signo devocional de Paolo San Leocadio, como el Cristo portacruz del Museo de Bellas Artes de Valencia.
Más allá de la discusión sobre su autoría, nos hallamos ante una obra de indudable calidad y, por lo tanto, una importante adquisición para el Museo del Prado. Con su incorporación a los fondos de nuestro Museo se enriquece substancialmente la colección de pinturas leonardescas con una obra de tipología y temática distinta a las que forman parte del mismo.
Molina Figueras, Joan, 'Fernando Yañez de la Almedina. El Salvador, h.1520'. En: Memoria de Actividades 2022, Ministerio de Cultura y Deporte, 2023, p.45-47