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Una obra, un artista: Carlos V en la Batalla de Mühlberg, de Tiziano

Febrero de 2021

La colección del Museo del Prado, su historia, incluso el propio edificio y su entorno, son una fuente inagotable de experiencia y conocimiento. Para facilitar el acercamiento a toda esa información PradoEducación organiza una serie de actividades que parten de la transversalidad, el diálogo con los participantes y la mirada crítica.

Los fines de semana nos tomamos el tiempo necesario para estudiar algunas obras de arte en profundidad, analizando diferentes aspectos de su creación y de los artistas que las realizaron.

Con la actividad Una obra. Un artista, nos adentramos a fondo en la obra a través de numerosos detalles y testimonios documentales. De esta manera entendemos la historia que hay detrás de ella, contextualizando el proceso creativo y el momento histórico en el que surgieron. Intentamos mostrar diferentes puntos de vista, así como cuestionar las historias que nos han contado, para construir nuevos relatos que amplíen el conocimiento heredado del Museo.

Programas públicos
Inscripción
15 minutos antes en el mostrador de Educación por riguroso orden de llegada
Horario
Sábados a las 16 y 17.30 h Domingos a las 11 y 12.30 h
Duración
1 hora aproximadamente
Destinatarios
Público general
Lugar de realización
Museo Nacional del Prado
Aforo
9 personas

Calendario

Febrero 2021

Sáb 6
16:00 17:30
Dom 7
11:00 12:30
Sáb 13
16:00 17:30
Dom 14
11:00 12:30
Sáb 20
16:00 17:30
Dom 21
11:00 12:30
Sáb 27
16:00 17:30
Dom 28
11:00 12:30

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Una obra, un artista

El artista

El artista

Tiziano. Autorretrato. h. 1562. Óleo sobre lienzo, 86 x 65 cm. [P-407].

Tiziano Vecellio nació hacia 1485-90 en Pieve di Cadore (Véneto) y siendo todavía un niño se trasladó a Venecia, incorporándose al taller de Gentile Bellini y posteriormente al de su hermano Giovanni. En torno a 1507 ya aparece asociado a Giorgone (+ 1510) y a la muerte de Giovanni Bellini en 1516 se convirtió en el principal pintor de Venecia, receptor de prácticamente todos los encargos oficiales importantes que se hacían en la ciudad.

Trabajó también para algunos de los más destacados nobles italianos de la época, como Alfonso I de Este, duque de Ferrara, para el que pintó varias obras que decoraron su famoso “Camerino de alabastro”, y Federico II Gonzaga, marqués de Mantua.

En 1530 conoció a Carlos V con motivo de su coronación imperial en Bolonia, comenzando así una fructífera relación que se extendió también a su hijo Felipe II y a su hermana María de Hungría, para quienes hizo numerosos retratos oficiales, pinturas religiosas y obras mitológicas, como las Furias que realizó para María de Hungría o las poesías que envió a Felipe II. Eso explica por qué el Prado posee la colección más extensa y representativa del pintor veneciano, que falleció en 1576, cuando la peste asolaba Venecia. Para conocer cuáles son esas obras, pinchar aquí.

El personaje

El personaje

Tiziano. El emperador Carlos V con un perro. 1533. Óleo sobre lienzo, 194 x 112,7 cm. [P-409].

Nacido en Gante en 1500, Carlos fue el primer hijo de Juana I de Castilla, llamada “la Loca”, y el archiduque Felipe de Habsburgo, llamado “el Hermoso”. Por tanto, sus abuelos maternos eran Isabel I de Castilla y Fernando II de Aragón, los Reyes Católicos, y los paternos María de Borgoña y Maximiliano de Habsburgo, emperador del Sacro Imperio Romano Germánico.

En 1516 heredó al corona española, trasladándose por primera vez a nuestro país al año siguiente, y en 1519 heredó todo el patrimonio de la casa de Austria, pero no el título de “Emperador” porque este no era hereditario, sino electivo. En octubre de 1520 fue coronado rey de romanos en Aquisgrán y unos días después fue reconocido emperador electo del Sacro Imperio Romano Germánico, aunque no fue coronado oficialmente hasta 1530.

Durante su reinado Carlos tuvo que enfrentarse a numerosos conflictos internacionales. Los más importantes fueron contra los piratas berberiscos y los turcos otomanos, contra el rey Francisco I de Francia y contra los príncipes protestantes alemanes, contexto en el que se enmarca la realización del retrato ecuestre pintado por Tiziano.

En 1556 decidió abdicar en su hijo Felipe, al que entregó España y las Indias, mientras que dejó el gobierno imperial a su hermano Fernando, y se retiró al monasterio de Yuste, en Cáceres, donde falleció el 21 de septiembre de 1558.

El tema

El tema

Tiziano. Juan Federico I de Sajonia. 1548. Óleo sobre lienzo, 129 x 93 cm. [P-533].

En 1531 una serie de nobles protestantes alemanes se unieron en la llamada Liga de Smalkalda para defender sus privilegios y luchar contra el Emperador, que era el principal defensor del Catolicismo frente a la Reforma Protestante que había iniciado Lutero en 1517 con sus noventa y cinco tesis.

A la cabeza de esa liga estaban Felipe I de Hesse y Juan Federico I de Sajonia. A ellos se enfrentó Carlos V a partir de 1545, derrotándoles en 1547 en la batalla de Mühlberg, victoria que quedó reflejada en el cuadro pintado por Tiziano al año siguiente.

Aunque en ese enfrentamiento hay un trasfondo religioso, fundamentalmente se debió a cuestiones políticas, relacionadas con la autoridad imperial y la rebeldía de algunos príncipes alemanes; de hecho, otros nobles protestantes alemanes lucharon en el bando imperial.

El 24 de abril de 1547, tras cruzar el río Elba, las tropas imperiales derrotaron y apresaron al Elector de Sajonia. Fuentes contemporáneas narran que el Emperador atribuyó esa victoria a Dios y, parafraseando la famosa frase de Julio César (veni, vidi, vici), dijo “Vine, vi, y Dios venció”.

La iconografía

La iconografía

Tiziano. Detalle de Carlos V en la batalla de Mühlberg. 1548. Óleo sobre lienzo, 335 x 283 cm. [P-410].

En esta pintura no hay referencias a la batalla ni tampoco aparecen los vencidos bajo el caballo, como era habitual en este tipo de escenas. Tiziano decidió representar únicamente al Emperador sobre su caballo, pertrechado al modo de la caballería ligera, con media pica y pistola de rueda, saliendo a un claro del bosque que queda a su espalda y con la mirada al frente, concentrado en sus objetivos.

Tiziano pudo inspirarse en la figura ecuestre del emperador romano Marco Aurelio, en estatuas de condotieros italianos del Renacimiento como el Gattamelatta de Donatello o el Colleoni de Verrocchio, y en grabados de Alberto Durero -El caballero la muerte y el diablo- y Hans Burgkmair -Maximiliano I

También es evidente la relación con una de las miniaturas que aparecen en el Theuerdank, una composición poética escrita por el emperador Maximiliano I y protagonizada por un caballero que tiene que hacer diferentes hazañas para conseguir a su dama. 

La composición

La composición

Tiziano. Detalle de Carlos V en la batalla de Mühlberg. 1548. Óleo sobre lienzo, 335 x 283 cm. [P-410].

En su deseo de ser fiel a la realidad histórica del acontecimiento, Tiziano representó al Emperador vestido con la armadura que llevó efectivamente en esa batalla. Es una pieza -varios elementos que se pueden combinar de diferentes maneras- que se conserva en la Real Armería del Palacio Real (A.164) y se atribuye a Desiderius Helmschmid, miembro de una importante familia de armeros que ya había realizado varias armaduras para el emperador Maximiliano y para el propio Carlos. El pintor consigue reflejar perfectamente las calidades y texturas de las piezas de esa armadura con magistrales toques de luz para hacer resaltar unos elementos sobre otros.

La posición de la pica que lleva el Emperador, ligeramente levantada, contribuye a resaltar la sensación de movimiento, igual que las borlas de la rica gualdrapa de color rojo con ribetes dorados que luce el magnífico caballo de pelaje marrón oscuro que monta Carlos V, que parecen flotar o saltar por el avance del animal.

El soporte

El soporte

Radiografía del cuadro

Para pintar este cuadro, Tiziano utilizó un mantel muy fino de lino, de unos 280 x 280 cm, a la que se le añadió desde el origen otra fina tela de tafetán de unos 45 cm de alto en la parte superior, de lado a lado.

En la actualidad el lienzo está forrado, lo que le da una cierta consistencia, muy necesaria porque la tela está muy deteriorada y presenta numerosas roturas e injertos por toda su superficie, añadidos en distintas intervenciones.

Gracias a la radiografía, sabemos que Tiziano empezó el retrato por la figura del Emperador, que inicialmente estaba en una posición más baja y casi frontal, mirando al espectador y sujetando la lanza con ambas manos. En el proceso de trabajo, fue modificando esa figura y su posición.

Historia de la obra

Historia de la obra
Luis Carlos Legrand. Carlos V en la batalla de Mühlberg. 1832-37. Aguatinta litográfica, litografía a lápiz, litografía a pluma y raspador sobre papel avitelado, 625 x 480 mm. [G-4837].

Aunque el protagonista de este lienzo es el emperador Carlos V, parece ser que el cuadro fue encargado a Tiziano por su hermana María de Hungría, porque aparece citado en su colección de Bruselas y en 1656 se lo trajo a España cuando vino para retirarse a Yuste junto a su hermano.

A su muerte en 1558 el cuadro pasó a ser propiedad de Felipe II, y en 1600 aparece citado en el Real Alcázar de Madrid. Tras un breve paso por el Palacio de El Pardo, en 1623 está de nuevo en el Alcázar de Madrid, en la denominada “Pieza Nueva”. Es citado allí en los sucesivos inventarios de 1626, 1636, 1666, 1686 y 1700.

Tras su restauración a causa de los daños sufridos en el incendio del Alcázar de 1734, en 1772 ya colgaba en el nuevo Palacio Real.

Ingresó en el Museo del Prado en 1827 y poco después fue incluido en la Colección litográfica de cuadros del rey de España el señor don Fernando VII, editada por el Real Establecimiento Litográfico en Madrid.

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